¿Alguna vez te has preguntado Para Qué…?

10 noviembre, 2018

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¿Alguna vez te has preguntado para qué mi pareja, amiga, madre o tal vez hijo, me dice las cosas así, o se comporta de esa manera?

Normalmente cuando hay algo que no entendemos en el comportamiento de otra persona tendemos a hacer dos cosas; por un lado nos preguntamos el por qué, ¿por qué me trata así mi hijo?, ¿por qué no me dijo esto mi pareja?, ¿por qué me habló de esta manera mi amiga?… o tal vez lo que puede que haga es ya dar por hecho sin cuestionarme nada las razones por las que esas personas se comportan de esa forma (lo más probable que pase, si tiendo a caer en esto último que he dicho, es que llegue a conclusiones negativas).

Sin embargo, cuando en mi cabeza aparece el PARA QUÉ, obtengo la INTENCIÓN, la meta a la que el otro quiere llegar.

Con el permiso de Eduardo Galeano, voy a compartir uno de sus cuentos para que se vea con más claridad a lo que me refiero.

Doña Maximiliana, muy cansada por los trajines de una larga vida sin domingos, llevaba unos cuantos días internada en el hospital, y cada día pedía lo mismo:
-Por favor, doctor, ¿podría tomarme el pulso?
Una suave presión de los dedos en la muñeca, y él decía:
-Muy bien. Setenta y ocho. Perfecto.
-Sí, doctor, gracias. Ahora por favor, ¿me toma el pulso?
Y él volvía a tomarlo, y volvía a explicarle que estaba todo bien, que mejor imposible.
Día tras día, se repetía la escena. Cada vez que él pasaba por la cama de doña Maximiliana, esa voz, ese ronquido, lo llamaba, y le ofrecía ese brazo, esa ramita, una vez, y otra vez, y otra.
Él obedecía, porque un buen médico debe ser paciente con sus pacientes, pero pensaba: Esta vieja es un plomo. Y pensaba: Le falta un tornillo.
Años demoró en darse cuenta de que ella estaba pidiendo que alguien la tocara.

¿POR QUÉ Maximiliana quiere que todos los día le tome el pulso? Porque es una pesada, porque ya no sabe qué hacer para llamar la atención, porque se le ha ido la cabeza, porque es mayor y no sabe lo que quiere…

¿PARA QUÉ Maximiliana quiere que todos los días le tome el pulso? Para que la toquen y sentir a alguien cerca, para que la toquen y sentir que alguien se preocupa, para que la toquen y sentir que sigue viva…

¿Para qué mi hijo se enfada, para qué hace eso, para qué me contesta así? Para expresar que está triste, preocupado, cansado, para decirte que te echa de menos,  que en el cole las cosas no van bien o que quizá hay algo que le asusta.

La respuesta cambia verdad, y con ella la visión de la situación.