Cuidarnos físicamente para estar mejor emocionalmente

He de reconocer que después de casi 40 años me he apuntado a un gimnasio. Por primera vez (después de la para mi odiada educación física con Paquita en el colegio) le he dado una oportunidad al deporte. Y es que después de tanto escuchar….”el deporte es muy sano”….”hay que cuidarse que ya no tenemos edad”….”hay que empezar a moverse”….”hay que llevar una vida saludable”…en fin…he sucumbido. Y ahí voy yo…con mis mallas y mis playeros camino del gimnasio.

Y es que al final hay que reconocerlo, los investigadores han ido descubriendo cómo practicar ejercicio puede mejorar nuestras funciones cognitivas y produce muchos beneficios para nuestro bienestar mental. El ejercicio favorece la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia. La práctica de actividad física reduce el estrés. Ya que el ejercicio también incrementa la producción de norepirefrina (noradrenalina), un químico que puede moderar la respuesta del cerebro al estrés. Los neurotrasmisores liberados durante y después de practicar ejercicio pueden ayudar a la gente que sufre ansiedad a calmarse. Y otra gran noticia, realizando actividad física principalmente entre los 25 y los 45 años se consigue aumentar las sustancias químicas del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo. Además, está asociado con un menor riesgo de mortalidad. Principalmente, como consecuencia de un efecto protector cardiovascular, la actividad física disminuye el riesgo de sufrir un infarto cerebral y mejora la función cognitiva reduciendo el riesgo de padecer demencia y alzheimer.

Y otras cositas que quizás nunca te habías planteado, practicar ejercicio regularmente mejora tu memoria y la habilidad de aprender cosas nuevas, pues incrementa la producción de células del hipocampo que son responsables de la memoria y el aprendizaje. La investigación en este campo relaciona positivamente el desarrollo cerebral de los niños con la condición física de los mismos. Al hacer ejercicio tu cerebro produce más neuronas y más conexiones entre ellas, fenómeno que se conoce como neurogénesis. Por lo tanto, tu cerebro ganará forma y aumentará su capacidad de aprendizaje.

Y lo que todos sabemos, que el vernos bien hace que nos sintamos mejor. Por lo que el ejercicio continuo mejorará la imagen de uno mismo y mejorara nuestra autoestima. Independientemente del peso, la edad o el sexo, el ejercicio físico puede aumentar la percepción positiva del atractivo de uno mismo, y en consecuencia, hacer que te valores más.

Resumiendo, el ejercicio físico ayuda a mejorar la calidad de vida, aumenta tu autoestima, previene enfermedades y mejora tu aprendizaje….así que jóvenes y no tan jóvenes hagamos ejercicio….que ya sabes que “el deporte es muy sano”….”hay que cuidarse que ya no tenemos edad”….”hay que empezar a moverse”….”hay que llevar una vida saludable”…