Cuando se acaba el verano, los coleccionables por fascículos

31 agosto, 2015

“Cada vez que se aproxima el final del verano, me vienen a la memoria todos esos recuerdos de mis vacaciones infantiles.

Yo esperaba ansiosa el final del curso, la llegada de aquel periodo del año en el que el tiempo pasaba de forma distinta, sinónimo de libertad, noches estrelladas, paseos en bici, risas con amigos y amores de verano.  Un tiempo para chanclas y bocatas de tortilla, para fiestas de pueblo y castillos de arena. Aquellas vacaciones eran geniales o al menos eso le parecía a una niña de 14 años.

También recuerdo la llegada del mes de septiembre. Aún con el olor a salitre en una piel enrojecida por el sol, en la televisión comenzaban los anuncios de coleccionables por fascículos, señal ineludible del final del verano. Diferentes emociones emergían en mi, al reclamo de miles de artículos inútiles que a precios asequibles te persuadían para empezar colecciones que a ciencia cierta todos sabíamos que nunca íbamos a completar.

Una sensación de nostalgia me invadía, ante un verano aún inacabado y la inminente llegada de un otoño cargado de obligaciones y responsabilidades, de mochilas cargadas y legañas en los ojos.

Mas de 20 años después, y en distintos escenarios,el verano sigue siendo verano y las emociones siguen siendo las mismas”.

Para la población en general, el regreso de las vacaciones, cuando debemos retomar con nuestra rutina habitual, con las responsabilidades y exigencias del día a día, es un momento en el que encontramos dificultades de adaptación. La capacidad de adaptarse al entorno es un indicador de bienestar psicológico, y cuando existen dificultades de adaptación, las personas sentimos un estado de malestar.

El síndrome postvacacional, se manifiesta a nivel físico y emocional. En lo referente al primer aspecto, el cansancio,la falta de apetito, los problemas estomacales,etc, pueden ser algunos ejemplos. Respeto al segundo factor,  un bajo estado de ánimo, la irritabilidad, las dificultades de concentración, la inquietud, la apatía, la falta de interés o motivación,etc, surgen como una resistencia a la adaptación.

Desde Cips Psicólogos, queremos ayudarte a afrontar de una forma más adaptativa la vuelta al trabajo. Y para ello te damos algunas recomendaciones:

-Unos días antes de la vuelta, trata de introducir hábitos rutinarios, de retomar paulatinamente los horarios de acostarte y levantarte, los horarios de las comidas, etc.

-Trata de incorporarte de una forma gradual a la actividad laboral. Empieza si es posible a mitad de semana y trata de ir regulando la intensidad de la actividad.

-Organiza tu tiempo y diviértete. Del mismo modo que empleas un tiempo al día a trabajar, asegúrate de dedicar un tiempo también para ti mismo y las cosas que te gustan.

-Mantén una actitud positiva y no te centres exclusivamente en la sensación de malestar.

-Ten paciencia. El síndrome postvacacional es pasajero. Una vez que te hayas encarrilado en tu rutina, los síntomas desaparecerán. Es cuestión de actitud y de tiempo.