La vida: el aprendizaje constante

1 diciembre, 2017

La vida_ el aprendizaje constante

Prácticamente desde que nacemos nuestros padres, abuelos, tíos etc., nos dan consejos, lecciones, el que más destaca de entre todos es uno: estudia. “Estudia, que sin estudios no vas a ninguna parte”, “a día de hoy hay que estudiar”, “a día de hoy si no estudias no eres nadie” y una serie de infinitos tópicos acerca de los estudios. Sin embargo, todos y cada uno de los consejos que nos dan están basados en su experiencia a lo largo de la vida.  Es cierto que los estudios son importantes, pero donde realmente aprendemos es en el día a día. El colegio, el instituto, la universidad digamos que es la parte teórica mientras que la vida es la parte práctica. En la vida no existen libros por los que guiarte y actuar sino que la vida es una permanente improvisación y, esta, es la base del aprendizaje. Todos los días, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, tomamos decisiones (desde qué ropa ponernos hasta otras muchas más complejas). Estas decisiones a veces son correctas, adecuadas a la situación pero otras muchas son erróneas y, casi siempre, logramos sacar una enseñanza de ellas. La vida nos enseña a respetar, y a ser respetados,  a sobreponernos frente a las adversidades, a amar, a perdonar, a no juzgar, a valorar todo cuanto nos rodea… Debemos tomarnos la vida con optimismo, sintetizando los problemas y errores, pensando que siempre podemos aprender de ellos. Al fin y al cabo, como decía la escritora estadounidense Louisa May Alcott: “No tengo miedo de las tormentas porque estoy aprendiendo a navegar mi barco”.