Los propósitos del nuevo año

4 enero, 2017

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Comienza un nuevo año, y con él nuevos propósitos. Y es que si los turrones, los adornos navideños, las comidas y cenas copiosas e interminables ….son sinónimo de navidad, sin duda hay otra tradición asociada al año nuevo y esa es la de hacernos multitud de buenos propósitos a cumplir en el recién estrenado año. Ahí la lista es larga y de lo más variopinta, dejar de fumar, apuntarme a un gimnasio, ahorrar, ponerme a dieta, trabajar menos… Empezamos desbordados de motivación, pero los estudios revelan que el 20% de los propósitos pensados se pierdan en la primera semana de enero. El 80% restante se desvanecen el resto del año.

Pero ¿por qué esa motivación va desapareciendo tan rápido? ¿Por qué después de unos días, aunque seguimos queriendo lograr una meta, las ganas de hacerlo ya no están? Lo que sucede es que la motivación se termina, si no sabemos alimentarla. Es como inflar un globo que tiene un pequeño agujero en alguna parte. Si lo inflamos sólo una vez, con el tiempo se va a desinflar. Si la estamos inflando constantemente, se mantendrá inflado. La motivación se va agotando si no la alimentamos y si la motivación baja necesitamos mucho más esfuerzo para lograr nuestras metas….y ahí es donde tiramos la toalla.

Por eso desde Cips psicólogos, queremos aportar alguna clave para que este nuevo año lleguéis a alcanzar con éxito vuestros buenos propósitos:

-Evita crear propósitos de año nuevo demasiado abstractos o ambiguos. Es importante que, ya desde el inicio, tengamos claras unas metas más bien concretas. Esto hará que tengamos unos objetivos consistentes a lo largo del tiempo y, que sea posible valorar de la forma más objetiva posible si hemos cumplido nuestros propósitos de año nuevo o no.

-Trata de transformar estas metas concretas en intervalos con un valor máximo y otro mínimo que marquen lo que consideramos aceptable. Por ejemplo, si queremos perder peso, es mejor fijarse el sub-objetivo de perder 1 o 2 kilos cada mes, que un montón de kilos en un año. Plantearnos las metas en intervalos, hace que las percibamos como algo más realizable y más motivador.

-No dejes para mañana las tareas necesarias para conseguir tus propósitos de año nuevo, debes empezar hoy mismo. Esa será una tentación casi irresistible si no fijas metas intermedias (entre tu situación actual y el final del año que empieza) en momentos muy determinados del calendario, pero si divides tus planes de desarrollo personal en varios trozos y vas haciendo que estos se vayan distribuyendo en pequeñas metas diarias o semanales, lo tendrás mucho más fácil para cumplir con tus objetivos.

-Menos es más. Es más realista y factible realizar una lista que contenga pocos objetivos pero realizables en el tiempo a completar una enumeración con una decena de ellos y que, a la larga, se convierta en una pesada carga en lugar de ser una motivación.

-Encuentra a alguien que tenga los mismos propósitos que tú y así podréis ayudaros mutuamente y daros fuerza. Si no lo encuentras, también puedes decirle a la gente de tu alrededor lo que te has propuesto para que ellos te ayuden y te lo recuerden cuando estés en un momento de debilidad. Si quieres dejar de fumar y la gente lo sabe, puede cortarse y no encenderse un cigarro delante de ti y te pongan los dientes largos. Para eso están los amigos ¿no?

Feliz año nuevo 2017 y que todos alcancéis alguno de vuestros propósitos.