Madres “quemadas”

2 junio, 2017

stock-vector-busy-mother-doing-simultaneously-many-tasks-cooking-cleaning-reading-working-and-talking-on-the-158244008

 

“Soy madre. Tengo 2 niños. He ido al médico de familia porque tengo pérdidas de memoria y dificultades para concentrarme. El médico de familia me dice que tengo que dormir 8 horas de 24.

Tengo dolores de espalda. El neurólogo dice que tengo que hacer Aqua-gym y Pilates 2-3 veces a la semana.

La maestra de mi hijo mayor dice que el niño necesita que lo supervise mientras hace los deberes.

El alergólogo de mi hijo menor dice que el niño necesita que le cocine en cada comida alimentos frescos sin ningún ingrediente de los 30 a los que es alérgico. Que tengo que comprar todo fresco. Mi marido y mi hijo mayor dicen que la comida del pequeño es sosa y que no pueden comérsela, así que tengo que cocinar otra cosa.

Los expertos en crianza y educación y los psicólogos dicen que hace falta pasar 30 minutos diarios con cada niño para un desarrollo armonioso.

El pediatra dice que los saque fuera diariamente una hora en el parque, al aire libre para que se airee el cerebro.

Las facturas mensuales dicen que tengo que trabajar a horario completo.

El experto en educación y desarrollo dice que lo mejor es dejar a los niños explorar cuando juegan y que pueden ensuciarse, aún cuando esto significa lavar ropa diariamente.

El especialista de terapia de pareja dice que hace falta que los dos cónyuges salgan de cita romántica o que pasen un tiempo solos 1-2 veces por semana.

Las mujeres de carrera exitosa dicen que una mujer debe guardarse algo de tiempo para ocuparse de su propio aspecto, que se tiene que cuidar.

El psicólogo dice que necesito tiempo sólo para mí.

Así que ahora busco experto en brujería que me enseñe cómo hacer para que todo esto me quepa en 24 horas.”

Desconozco el nombre de la autora de estas palabras, pero detrás de esta declaración podría estar tu nombre o el mío. Y es que la maternidad resulta agotadora física y mentalmente y entre todos a veces lo convertimos en la más dificultosa labor de encaje de bolillos. Y es que el médico de familia, la maestra, el alergólogo, los expertos en crianza y educación, el psicólogo, el pediatra y el resto de profesionales tienen razón con sus palabras y consejos, pero o nos coordinamos un poquito o al final acabaremos “quemadas”.

Y es que el “síndrome del burnout” se está observando no sólo en los profesionales sino también en las mamás. Ser madre es un trabajo a tiempo completo, las 24 horas del día y los 365 días del año. A esto se le suma que muchas mujeres también trabajan y llevan la mayor parte del peso de las tareas del hogar. Este problema ha ganado aún más fuerza en los últimos tiempos ya que muchas mujeres también sienten la necesidad de ser madres perfectas, acompañar a sus hijos a las actividades extraescolares y evitarles todo tipo de problemas.

Este estilo de crianza, denominado hiperpaternidad, acelera aún más el agotamiento y acrecienta el estrés. Y creo que todos los profesionales debemos hacer crítica y cuestionaros si entre todos estamos exponiendo a las madres a un estado de estrés que a la larga derivará  en un intenso sentimiento de impotencia y desesperación desde que se levanta.

La labor de madre, requiere de buenas dosis de paciencia, amor, constancia y capacidad de adaptación. Esta experiencia, aunque ciertamente no es un camino hecho a base de pétalos de rosa, no tiene por qué ser un calvario. Priorizar es una de las mejores actividades que puede hacer todo ser humano. Todos necesitamos aprender a gestionar nuestro tiempo y nuestra energía para poder conseguir cualquier objetivo que nos propongamos. y sin duda recuerda…no se pueden ganar todas las batallas…