¿Sabes lo que es el Phubbing?

14 octubre, 2016

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Cuando por desgracia una conducta negativa se extiende como la pólvora y se generaliza tanto que se llega a normalizar, a alguien se le ocurre un termino para definir lo que pasa. En este caso fueron los australianos hace ya cuatro años, en el 2012, los que comenzaron a hablar de Phubbing, palabreja que viene de phone (teléfono) y snubbing (hacer un desprecio); lo que en cristiano se entiende por ignorar a alguien al estar prestando atención al móvil en lugar de hablar con esa persona cara a cara.

Ahora es cuando piensas “uy que feo eso, yo no lo hago”, ¿estás seguro?…Sigue leyendo un poquito más.

A veces me pregunto como hacíamos antes para quedar, comunicarnos o saber de nuestra gente si no había móviles, y no es que me quiera poner en plan abuelo cebolleta pero lo cierto es que a día de hoy es toda una incógnita y algo impensable si me apuras.

Voy a hacerte unas preguntas muy sencillas para que tu mismo te evalúes, cuando vas a tomar algo o a cenar con los amigos ¿sacas el móvil y lo dejas en la mesa?, bueno o no me voy tan lejos, cuando estás en casa ¿te llevas el móvil contigo a donde vas?, si tu respuesta ha sido un si, y encima iba acompañada de “es que si no no lo oigo” (no creo que todas las llamadas o whatsapps que recibas sean de vida o muerte, probablemente no pase nada por contestar cinco minutos mas tarde) o “ a ver si me van a llamar y no me entero” (¿vives en un castillo?), creo que sería bueno plantearse alguna cosilla.

Cuantas veces estando en una cafetería he visto que llega una pareja, se sienta y lo primero que hacen es sacar sus teléfonos y navegar. Y si uno de ellos no lo hace, termina cayendo al ver que su compañero lo ignora. Por eso el phubbing se está normalizando, por la reciprocidad que conlleva en muchos casos.

Te levantas y lo primero que miras es el móvil, lo tienes en la mesita por la noche por si acaso, cuando en el ajetreo del día tienes algún momento de parón o descanso miras el teléfono,  y si se te olvida en casa estás al borde del infarto, porque¡¡¡¿¿y si me llaman??!!!!.  En las salas de espera no sé para que hay revistas, si todo el mundo está mirando su teléfono, y no quiero hablar de los padres que sueltan a sus hijos en los parques infantiles y descubres que los ángeles existen, porque están protegiendo a ese niño que ha pasado ya veinte veces por delante del columpio en movimiento, o que se está marchando del parque sin que su padre se entere porque está inmerso en contestar whatsapps, mirar el facebook o leer la prensa. O en una conversación entre amigos se habla de algo y sieeeempre hay alguien que acaba haciendo un parón para buscar en internet la información o foto de eso de lo que estáis hablando.

El móvil es una herramienta tremendamente útil, para mi trabajo por ejemplo es muy importante, y el whatsapp creo que es uno de los mejores inventos. Mi hermana vive en Bélgica y el poder hablar con ella todos los días me ayuda a sentirla cerca. También soy madre, y saber que estoy localizada me da tranquilidad. Con todo esto quiero decir que el teléfono tiene una parte muy buena, pero hay otra que no es tanto y que quizá estés ya en ella y no te hayas dado cuenta.

En la Universidad de Kent (Australia) encontraron dos  factores  influyentes para predecir la dependencia a internet y los smartphone: la capacidad de autocontrol del usuario (menos autocontrol, mas miro mi teléfono y más phubbing hago) y el miedo y la preocupación a quedarse descolgado de eventos, sucesos y conversaciones, lo que lleva a un uso problemático del móvil.

¿Cómo afecta el Phubbing a mis relaciones? El simple hecho de que el móvil esté presente provoca que la percepción de cercanía, confianza y calidad de la conversación entre dos personas disminuya peligrosamente . Y las constantes interrupciones consiguen que las necesidades de apego y atención no sean satisfechas. Con lo cual puede que me esté perdiendo cosas importantes de la vida de alguien a quien quiero y tengo delante.

Haz la prueba. Sal un día, una tarde sin el teléfono,sé que tendrás respuestas para todo lo que yo he ido diciendo, y seguro que son válidas, pero aún así intentalo. O déjalo guardado en el bolso. Si ni siquiera te lo planteas, sí tienes un problema.