Otra vez comparándome

Hay muchas cosas que nos hacen daño, pero si de todas  tengo que elegir una yo creo que la peor es  la COMPARACIÓN, lo sabemos e incluso hay una frase hecha  “la comparación es odiosa”, pero aún así seguimos haciéndolo.

En muchas ocasiones somos conscientes de ella cuando es otro el que nos compara y en estos casos es fácil sobrevivir a ella incluso si utilizamos nuestra asertividad puede que ni nos afecte, pero en la mayoría de los casos el problema está en que no somos conscientes de que somos nosotros mismos quien nos comparamos con los demás.

Pensamos que esta es una buena manera de motivarnos y alentarnos a mejorar pero nada más lejos de la realidad, al compararnos con otros poco a poco vamos reduciendo nuestra confianza y autoestima, si es cierto que es un proceso largo, pero devastador.

Podemos comparar dos frutas, una fresa y un melón, según el gusto de cada uno puede gustarte más la fresa, pero por eso el melón no está rico?. Vemos que pese a que las dos son frutas tienen características muy dispares, pues lo mismo ocurre con las personas, no hay dos iguales, cada una posee una serie de cualidades. Algunas serán positivas y otras no, pero nada tendrá que ver con las que tenga cualquier otra persona.

Visto que no podemos compararnos con los demás, y que para mejorar nos ayuda tener un referente, nada mejor que empezar a compararnos con nosotros mismos, para lograr el crecimiento personal la clave está en comparar nuestros logros con las metas que nos proponemos.

Esta es una forma sana y positiva de ir creciendo y mejorando día a día, sin dañar nuestra autoestima generando sentimientos negativos como envidia, rencor, celos…


Las odiosas comparaciones

¿Quién no se ha comparado alguna vez?… “es más listo, más guapo, se le da mejor que a mí, seguro que a ella esto no le pasa, va siempre tan bien…” ¿y a qué me lleva esto? Seguramente a sentirme muy pequeñito.

Podría decir muchas cosas sobre las temidas y odiosas comparaciones, pero como una imagen vale más que mil palabras, os dejo con este vídeo que me gustó mucho. Espero que os haga pensar.


Seamos nuestros mejores amigos

Para conseguir aumentar nuestra autoestima debemos ante todo empezar por ser nuestros mejores amigos, saber que no hay nada ni nadie en este mundo más importante que nosotros mismos. Por eso hemos de aceptarnos tal y como somos, pensando que no existe nadie mejor ni peor, aunque todos seamos diferentes, pues en eso se basa la diversidad humana.

  1. El hecho de querernos más y mejor está en nuestras manos, no en las de los demás. Todo reside en la cabeza y nosotros somos quienes debemos intentar cambiar nuestro auto concepto.
  2. Acéptate tal y como eres, en tus cualidades y defectos. Todos tenemos defectos, nadie es perfecto ni pretende serlo.
  3. Desarrolla el sentido del humor, no des tanta importancia a cosas que no la tienen, ni a los posibles comentarios de los demás. Seguramente en la mayoría de las ocasiones nos hacemos montañas innecesariamente, la gente no está siempre pendiente de lo que hacemos o decimos, todo está en nuestra imaginación.
  4. Préstate más atención, dedícate tiempo a hacer aquello que te haga feliz y te satisfaga.
  5. No temas a las responsabilidades o a tomar decisiones, si algo sale mal aprende de tus errores y ten coraje para volver a intentarlo. Nadie está libre del error en esta vida y a veces hay que ver la cara positiva de los fracasos, piensa que aunque se cierren unas puertas, luego se abrirán otras que pueden ser incluso mejores.
  6. Prémiate por tus logros, aunque estos sean pequeños o poco importantes, así te sentirás mejor.
  7. Simplifica tu vida y dirígete hacia objetivos realmente valiosos para ti, dedicándote a ellos intensamente, sin miedo.