Hombres, mujeres y sexo

Ahora que no nos oye nadie te contaré un gran secreto, los hombres y las mujeres entendemos el sexo de forma distinta. ¿Sorprendido verdad?, seguro que no lo sabías… Bromas aparte, he de decir que suelen ser habituales las quejas que llegan a mis oídos en cuanto a la frecuencia de las relaciones sexuales se refiere. “Buff, ella no tiene ganas nunca, siempre está cansada, y cuando lo hacemos es por quitarme de en medio”.  “Si por él fuera lo haríamos todos los días…” Si éste no es tu caso, enhorabuena, disfrútalo; pero si lo es o se asemeja, sigue leyendo.

Las mujeres por norma, necesitamos que exista una intimidad emocional para que aparezca el deseo, es decir, si estoy enfadada ¡ni me toques!. Los hombres no; ellos tienen la capacidad de separar emociones y atracción, podemos acabar de discutir pero  eso no hace que no te quiera en mi cama.

En muchos casos, la falta de apetito sexual en la parte femenina de la pareja puede deberse a dos cosas. Una de ellas es que esté enfadada y ni siquiera lo sepa, molesta porque la pareja no la valora, porque la deja sola al frente de las tareas domesticas, porque el peso de los niños lo lleva ella, porque no se siente cuidada o respetada, porque no hay comunicación, porque le da la sensación de que siempre sale perdiendo o tal vez porque en el sexo no recibe la recompensa que espera.  Si eres mujer piensa en lo que acabo de escribir, y si eres hombre pregúntale a tu pareja si eso le está pasando.

La otra razón, es que las mujeres tendemos a tener un ideal para todo,  un ideal de cómo tendría que ser mi pareja (de ahí lo del príncipe azul), un ideal de cómo debería ser mi cuerpo,  un ideal de cómo tendría que ser como profesional, madre, amiga…agotador. De ahí vienen las exigencias constantes en todo, especialmente en la pareja. Quizá le estoy pidiendo a mi chico un imposible, que sepa lo que quiero, necesito y deseo con tan sólo mirarme…pues va a ser que no, no creo que él tenga ese poder por mucho tiempo que llevéis  juntos.

Llegaron a mis manos unas pequeñas líneas que paso a compartir, en las que en tono de humor se habla de esto mismo que estoy contando.

“En algún lugar existen unos grandes almacenes donde las mujeres pueden comprar el marido ideal. Nada más entrar, un cartel con instrucciones advierte que el establecimiento sólo puede visitarse una vez, que consta de cinco pisos y que las características del candidato mejoran a medida que se asciende, pero una vez abandonada una planta no se puede retroceder. Una mujer decide probar suerte. Sube al primer piso y lee: está mal; ti“Estos hombre trabajan y aman a los críos” “No está mal: tienen empleo y les gustan los críos. Pero seguro que puedo aspirar a algo mejor”, se dice y, esperanzada, se encamina a la escalera mecánica.

En el segundo piso el letrero explica: éstos son así, ¿c“Estos hombres trabajan, tienen salarios excelentes, aman a los niños y son muy apuestos.” “Vaya… Si estos son así ¿cómo serán los del tercero?”, se pregunta. Y nuevamente decide ir subiendo.

En esta ocasión, el cartel reza: “Estos hombres trabajan, tienen salarios excelentes, aman a los niños, son muy apuestos y ayudan en las tareas domésticas.” “¡Uau! Realmente tentador…pero mejor sigo, que esto todavía es mejorable”. Y eso hace

Ansiosamente busca el letrero del cuarto piso: “Estos hombres trabajan, tienen excelentes salarios, aman a los niños, son muy apuestos, ayudan con las tareas domésticas y son muy buenos amantes.” “¡Dios mío! Si éstos son la bomba, ¡no veas los que me estarán esperando en el quinto!” Y sin dudarlo, sube al último piso.

La planta está vacía, salvo por un anuncio luminoso en el que se lee:  “Eres la visitante nº 31.675.888 y este piso sólo existe para demostrar que es imposible satisfacer a las mujeres. Gracias por haber elegido nuestro negocio”

Si quieres que tus relaciones sexuales cambien habla con tu pareja, tal vez entre los dos lleguéis a averiguar lo que ocurre y si no pedir ayuda a un profesional, en Cips Psicologos podemos ayudaros.


¿Quieres mejorar tu asertividad?

Pongamos como ejemplo para explicar los diferentes estilos de comunicación,una situación que todos nosotros hemos vivido alguna vez.

Estás en un restaurante, le pides al camarero un solomillo pasado. Cuándo éste llega con tu plato el filete sangra abundantemente….¿qué haces?

1. Comes y callas aunque no te guste porque no te atreves a protestar.
2. Pones el grito en el cielo, protestando enérgicamente asegurando que no volverás a ese restaurante.
3. Levantas tu brazo discretamente para llamar al camarero y le dices que pase más la carne.

En función de la respuesta que hayas elegido tenemos algo que decirte sobre el estilo comunicativo que utilizas en tus relaciones interpersonales.

Si tu respuesta ha sido la numero 1 utilizas un estilo pasivo o inhibido, el cual implica la no interacción con los demás. Propio de una persona que no expresa abiertamente sus sentimientos, pensamientos ni opiniones, demostrando así su falta de confianza e inseguridad consigo misma. Estas personas normalmente viven preocupadas por satisfacer a los demás y son incapaces de enfrentarse a alguien. Suelen anteponer los deseos y opiniones de los demás frente a los suyos propios.
Si has elegido la respuesta número 2, utilizas un estilo de comunicación agresivo habitualmente utilizado por personas que solo se preocupan de defender sus derechos, muchas veces faltando al respeto de los derechos de los demás. El desprecio y la agresión son característicos en este tipo de comunicación. El estilo agresivo complica la comunicación ya que impide intercambiar opiniones o ideas porque siempre impone o rechaza los pensamientos de los demás.
Si tú respuesta ha sido la 3, ¡enhorabuena!, tu estilo de comunicación es asertivo, sin duda la mejor de las opciones. La comunicación asertiva es propia de una persona capaz de expresar abiertamente los deseos, opiniones, pensamientos y creencias, respetando a los demás. Es propio de una persona con una buena autoestima, segura y con confianza en sí misma.

Sea cual sea la respuesta elegida, no debes preocuparte. Nadie nace siendo asertivo. La asertividad es un estilo de comunicación que se va desarrollando a lo largo de la vida. Y si bien es cierto que es durante la infancia cuando se van instaurando las bases del aprendizaje, nunca es tarde si la dicha es buena.
Veamos algunas pautas par mejorar tu comunicación:

– Utiliza la primera persona. Con frases que incluyan el “yo pienso que…”, “me gustaría que…”, así sin imponer tu opinión, das a entender cuál es tu perspectiva.

– Utiliza argumentos para apoyar tus ideas y opiniones.

– Se respetuoso con las opiniones de otras personas cuando son diferentes a las tuyas. Acepta que los demás piensen de una forma diferente.

– Aprende a escuchar. Para ser un buen comunicador, debes escuchar a los demás.

– Muestra atención mirando a la persona que estás hablando. No interrumpas. Pon atención a tus respuestas de manera verbal y no verbal. Cuida la postura del cuerpo, es algo que nuestro interlocutor percibe a simple vista y que lleva un mensaje.

– Trata de aprender a decir NO. Es importante en determinados momentos, saber establecer límites y no ceder ante manipulaciones y chantajes emocionales. Los derechos de los demás son tan importantes como los nuestros propios.

– Pierde el miedo a expresar tus emociones negativas y expresa abiertamente las emociones positivas . Si compartes tus emociones y sentimientos con los demás favoreces que ellos compartan los suyos contigo.

– Comprende que la gente no puede leer tu mente. Si quieres que los demás tengan en cuenta tus deseos y necesidades deberás decirles cuales son.

Te animamos a poner en práctica estas pautas para practicar una comunicación más asertiva.


De la carta al whatsApp

 

Es curioso ver cómo ha cambiado el mundo en tan sólo un par de decenios. Ha cambiado en muchas cosas, pero sobre todo en la forma en que las personas nos relacionamos. Aún recuerdo mi adolescencia, cómo funcionaban las relaciones personales, los jóvenes nos comunicábamos cara a cara, organizábamos fiestas a las que nos invitábamos unos a otros , bien directamente o bien con una llamada al único teléfono que había en las casas. Después nos reuníamos y nos presentábamos a personas hasta ese momento desconocidas, ampliando así nuestro círculo de amistades. Las cosas han cambiado, verdad? Hoy día, a través de las redes sociales, es posible establecer contacto con personas, con las que en otro contexto no hubiéramos cruzado ni una palabra.

La tecnología avanza y va introduciéndose cada vez más en nuestra vida cotidiana. Internet, las redes sociales, los teléfonos móviles con whatsApp…nos hacen vivir en un mundo más conectado, lo que ha generado un importante cambio en nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos. Para los que ya casi rondamos la cuarentena, es alucinante observar a nuestros hijos que casi de manera instintiva manejan con destreza el mundo tecnológico. El contacto con las nuevas tecnologías desde edades tempranas hace que las nuevas generaciones se manejen con soltura en este ámbito.

Hoy día a nadie le resulta extraño ni llamativo pasar por delante de una terraza, en la que te encuentras a un grupo de jóvenes sentados en torno a una mesa, donde sus ocupantes no se miran entre sí, sino que tienen sus retinas pegadas a la pantalla que sostienen entre sus manos. Para algunos la era de la nueva comunicación está creando una generación de dependientes tecnológicos, con una imperiosa necesidad de estar permanentemente conectados, principalmente a las redes sociales. Algunos por ello, alertan que las redes sociales y el desarrollo tecnológico están afectando a las relaciones humanas y a la salud mental de quienes lo utilizan en exceso. El propio Enrique Echeburúa, catedrático de psicología clínica dice que ” el cambio de la vida social por la vida virtual a través de las redes sociales como Facebook o Twitter, es uno de los mayores peligros que el uso abusivo de las nuevas tecnologías entraña para los jóvenes”.

Pero no todos son detractores, también hay quien piensa que las redes sociales son un fenómeno social que ha revolucionado la forma en que nos comunicamos e interactuamos ofreciendo muchas posibilidades en distintos ámbitos de nuestra vida. Por ejemplo, gracias a estas redes, millones de personas pueden hoy acceder a servicios y al establecimiento de lazos con otras personas con necesidades e intereses comunes que hasta hace bien poco hubiera sido impensable para ellos, o también que, el aislamiento geográfico o la distancia ya no es un impedimento para mantener un contacto próximo con familiares y amigos.

Al margen de opiniones personales, está claro que las oportunidades y los riesgos de las nuevas formas de comunicación están ahí, y que la sociedad tiene el reto de determinar qué controles y restricciones hay que aplicar a los jóvenes y a las redes sociales para su crecimiento y desarrollo saludables. Las redes sociales, como otras muchas cosas, no son ni buenas ni malas , sino que todo depende de cómo se utilicen.


Y de repente un extraño…(la separación en verano)

Seguramente la mayoría de nosotros esperamos las vacaciones estivales como si de una necesidad se tratara. Disfrutar del descanso merecido después de un año de trabajo, el sol, la playa, el tener más tiempo para compartir con la pareja…o quizá esto último no?!.

Y es que las vacaciones pueden provocar verdaderos estragos en una pareja en la que las cosas van aparentemente bien, REPITO, aparentemente.

He escuchado mas de una vez en consulta “nadie se creería que estamos aquí, a cualquiera que le preguntes piensa que somos la pareja perfecta”. Entonces ¿por qué el verano puede pasar factura a mi relación? existen varias razones.

Lo primero, y siento decirlo así, quizá tu relación no era tan sólida como pensabas. A lo mejor ya no tenéis tantas cosas en común como al principio. Los quehaceres diarios, el trabajo fuera y dentro de casa, el no compartir momentos, los niños…y es que no tienen que ser grandes problemas los que separan a una pareja, pero quizá esas cosas han ido provocando el nacimiento de pequeñas brechas en tu relación sin que te dieras cuenta, y durante las vacaciones ya se han convertido en grietas enormes, y para tu sorpresa te das cuenta de que apenas conoces a la persona con la que compartes la cama.

Otra razón muy simple pero real como la vida misma, es que en vacaciones, de repente pasas de estar un ratín al día con tu pareja a disfrutarla o padecerla (según se mire) las 24h, y claro, los conflictos aparecen como setas.

Para intentar prevenir o mejorar esta situación, en Cips Psicólogos te recomendamos algo fundamental. Podría hablar de varias pautas a seguir pero es cierto que a veces cuando nos dicen muchas cosas, nos puede entrar el agobio, “buff es imposible que cambie todo eso, asi que me quedo como estoy” o no suele pasar eso cuando decides bajar unos kilos y empiezas a leer que debes beber no sé cuanta agua, comer tantas piezas de fruta, hacer más ejercicio del que haces, añadir una alimentación…..ay, solo de escribirlo ya me canso.

Lo que voy a decirte seguro que ya lo sabes, pero saber algo no significa que se haga, o no?

Habla con tu pareja, la comunicación es la clave. Que me da la sensación de que estamos distantes, se lo digo; que hay algo que no me gusta, se los digo; que hay algo que me agrada, también se lo digo (no voy a expresar solamente lo negativo, es necesario mantener un equilibrio, y que conste que hablar las cosas no es fácil, soy consciente, pero si necesario).

Cualquier dificultad que haya surgido entre vosotros, en el fondo es porque no se habló en el momento, se dejó pasar. Una infidelidad, un distanciamiento, un cambio en los sentimientos, sensación de soledad, problemas en la organización doméstica y diaria…

Y aquí viene la segunda parte, ¿¿Y cómo hablo con mi pareja para que me entienda y no le parezca mal??, la respuesta aparecerá en otro de nuestros blogs.

Miriam Otero