Nuestra mejor arma: la empatía

 

La empatía es un arte, una capacidad excepcional programada genéticamente en nuestro cerebro con la que sintonizar con los sentimientos e intenciones de los demás. Sin embargo, y aquí llega el problema, no todos logran “encender” esta linterna que ilumina el proceso de construcción de las relaciones  sólidas y enriquecedoras.

Va siendo hora de que revisemos como esta nuestra empatía, por suerte esta capacidad se puede aprender y/o mejorar, os voy a dar algunas claves que seguro os ayudaran:

Utiliza la escucha activa. Pregunta y muestra interés. Resume lo que el otro dice.

Usa Ejercicios de sintonía. Sonríe si te sonríen, permanece serio si el otro lo está, sincroniza tu emoción con la del otro.

Ponte en sus zapatos. Imagina cómo será un día en la vida de otra persona. Sin juicios.

Se amable. Pregunta a los demás cómo están y qué les sucede.

Identifica la emoción. Por los gestos y luego verifica: “¿Te sientes triste?”».

Aprende a consolar. Basta decir “te comprendo”, ¡sin dar consejos!

Presta ayuda. Utiliza un día a la semana para apoyar a otra persona que lo necesita.


Cómo comunicarme con mi pareja

La comunicación dentro de la pareja no siempre es fácil, y en muchos momentos las interferencias emocionales pueden llevarme a decir u omitir cosas de las que luego me arrepiento. Por ello vamos a darte ocho pautas que quizá te ayuden a entenderte con quien compartes tu corazoncito.

1.- Las opiniones sólo son opiniones, no verdades absolutas. Que pensemos de forma distinta con respecto a un tema no significa que uno tenga razón y por tanto es el otro quien se equivoca, ni tampoco que te quiera menos por ello.

2.- Hablar más alto no hace que se me entienda mejor.

3.- Una buena forma de dar una opinión diferente a la de mi pareja es: “puede que tengas razón; es verdad…pero yo creo…; opino; siento…”

4.- Una opinión no tiene por qué excluir a otra, a veces son válidas hasta 100 opiniones diferentes.

5.- Cuando una parte de la pareja está irritada, lo mejor es darle tiempo para relajarse ya que en ese momento no estará receptiva para hablar y si insistimos hay probabilidad de que acabemos discutiendo.

6.- La empatía, la capacidad para ponerme en el lugar del otro, es fundamental. De la misma situación siempre hay dos visiones y si consigo entender la parte de mi pareja me resultará más sencillo dirigirme a ella.

7.- Acepta cuando estés enfadado y díselo a tu pareja, sino es fácil que el malestar cada vez vaya a más y se acabe convirtiendo en una bola de nieve gigante. Pregúntate, ¿cuál fue el motivo de mi enfado?, si no lo recuerdas probablemente no fuera tan importante.

8.- Un mal entendido es sólo eso, no le des más importancia.

Y lo más importante, una pareja está formada por dos personas no sólo una, por eso no caigas en el error de excluir al otro de lo que piensas, quieres o necesitas.


¿Cómo hablo a mi pareja?

Pero, … ¿Qué nos está pasando?, ¿Ya no podemos vivir en pareja?, ¿Por qué discutimos tanto?… son preguntas que últimamente resuenan en mi cabeza, es llamativo el repunte de los casos de pareja que llegan al despacho con la misma queja “Ya no nos entendemos…”, “discutimos por tonterías, pero le quiero tanto…”, “si me quisiera de verdad no me haría…”.

Muchas parejas se lamentan de que la pasión y el amor intenso que había entre ellos al principio se ha ido desvaneciendo hasta quedar convertido en una sombra de lo que fue o ha degenerado tanto que se ha convertido en un continuo enfrentamiento plagado de rencores, discusiones y luchas de poder.Sin embargo, aún queda mucho de lo que fue y el amor sigue todavía vivo y deseando poder expresarse plenamente de nuevo.

El problema de estas parejas es la manera en que se hablan, no el contenido, si no las formas han dejado de ser adecuadas y se han convertido en ataque constantes, por eso quiero compartir mi decálogo personal para una buena comunicación:

  1. Las opiniones solo son opiniones, no Verdades Absolutas
  2. Hablar más alto no hace que se me entienda mejor
  3. Una buena forma de dar una opinión diferente a la de mi pareja: ” puede que tengas razón…”, ” Es verdad… pero yo creo/ opino/ siento…”
  4. Una opinión no tiene por qué excluir a otra, a veces son válidas hasta 100 opiniones
  5. Cuando una parte de la pareja está irritada, lo mejor es darse tiempo para relajarnos, sin intentar solucionarlo, solo lo pondremos peor.
  6. EMPATÍA: ponerme en el lugar del otro, pensando como él y no como yo mismo
  7. Aceptar cuando estoy enfadado, decírselo a mi pareja y pedirle que me dé tiempo para relajarme, esto no significa que la culpa la tenga mi pareja
  8. Un mal entendido es solo eso, no lo demos más importancia