En las vacaciones quiero ser feliz

Es cierto que durante todo el año esperamos ansiosos el periodo vacacional, sobretodo el del verano, y por lo general nos imponemos  pasarlo genial y disfrutar a tope, expectativas a veces demasiado altas.

Es importante que seamos realistas y estemos preparados para disfrutar de las vacaciones aunque haya algún rato en el que nos aburramos, todo no salga perfecto, haga más calor o frío de lo esperado…es cuestión de actitud que en mis vacaciones sea  feliz.

Os propongo algunos consejos que os pueden ayudar:

 Móvil apagado o fuera de cobertura

¿Cuánto tiempo te crees capaz de aguantar sin mirar el móvil? Si quieres desconectar por completo durante estos días de la rutina del día a día y exprimir al máximo el momento presente debes olvidarte del smartphone y de las redes sociales (adictivas a la par que causantes de frustraciones e infelicidad). Céntrate por completo en aquellos que tienes delante. El móvil, mejor en el bolso.

Sonríe a la vida

¿Qué sería del mundo sin el sentido del humor? Un lugar oscuro y sin vida. No hablamos de ser la que más chistes cuenta del lugar, sino de ver siempre el lado positivo de las cosas. Ante cualquier contratiempo que pueda surgir durante tus vacaciones, sé capaz de reírte de ti misma y/o de la situación. Te sentirás mejor si te tomas la vida con humor.

Descansa

Este es un buen momento para tomarte la vida con tranquilidad. Después de la prisa de tantos instantes de trabajo, ahora tienes la oportunidad de concentrarte en ti. Durante las vacaciones, disfruta de una agenda flexible.

Tiempo libre

Es el momento de hacer esas cosas que durante el resto del año vas posponiendo por falta de tiempo, por pereza…por miedo a que no te salga bien y pierdas el tiempo… ahora es el momento, tiempo es lo que te sobra.


Para todas las mamas, feliz día

¿Por qué celebramos el día de la madre? Yo pienso que tendríamos que celebrarlo los 365 días al año, menuda tarea difícil de desempeñar y a veces que poco reconocida, pero aún así es el papel más importante de mi vida.

Ahora mismo soy madre de un retoño, pero si las cosas van bien me gustaría tener más, aún sabiendo que tengo muchas probabilidades de que vengan dos de golpe, si tal cual  mellizos y cuando lo pienso me muero de miedo,  es que ni me imagino como me podré apañar: trabajo, colegio , noches sin dormir, pañales y biberones, juguetes, parque…una auténtica locura pero una inmensa felicidad.

Pero pese a todos mis miedos estoy dispuesta a correr ese riesgo y me hace inmensamente feliz, creo que la peor etapa durará  2 o 3 años…pero podré sobrellevarla, por suerte tendré muchos apoyos, por supuesto el mayor y principal es mi marido pero además cuento con la incondicional ayuda de mi madre, que haríamos sin ellas…todo sería más difícil.

Y no es que mi madre sea perfecta que por supuesto no lo es, claro que yo tampoco, por eso hay días que me saca de mis casillas y me apetece no volver al verla en mucho tiempo, o cuando se pone pesada por tonterías y no hay quien la baje de la burra, o se enfada por la mayor tontería…la estrangulaba, pero luego te llama y como si nada vuelve a ser tu querida mamá que está para lo que necesites.

Este es el espejo en el que yo me miro a diario para en lo que pueda imitarla y desempeñar mi papel de mami lo mejor que puedo, aunque eso habrá que preguntárselo a mi pequeño. Me atrevo a decir que seguramente me pondría  buena nota.

Felicidades a todas las mamas!!!!!!!!!!!!!

 

 


Date permiso para ser la primera de la lista

 

No sé vosotras pero a mis cerca de 39 años, hay momentos en que “no me da la vida”, entre el trabajo, los niños, la casa, la compra….no me queda ni un minuto para mi y mis cosas, por eso desde que comenzó el 2017 estoy dando mucha más importancia a mi tiempo, y en vez de posponer siempre mis cosas y decirme cosas como “da igual ya te pintarás las uñas en otro momento”, “ahora no puedo, mañana llamo a mi amiga”, “mejor  compro el pantalón a mi pequeño en vez de ese vestido que me queda como un guante y me hace sentir especial”…estoy siendo, por lo menos en algunas situaciones, la primera de mi lista y  sin sentirme culpable por ello, esto la verdad que no es tarea fácil, pero sí muy sana, te ayuda a no darle tantas vueltas a la cabeza y a ser un poquito más feliz.

Hay momentos, no lo vamos a negar, que me siento un poco egoísta “con todo lo que tengo por hacer y yo tan tranquila tomando un café y leyendo ese libro que tanto me hace reír”, pero rápidamente empiezo a analizar la situación y me doy cuenta que ese café me ha servido de mucho, me ayuda a ser capaz de  llegar a casa más tranquila y de buen humor; Con ganas de estar y disfrutar de mi familia (por que no es lo mismo), sin atosigarles con prisas y órdenes para que todo este perfecto.

Creo que algo tan simple y con tan buenos resultados debería ser obligatorio por ley, nos ayuda tanto…por eso ponlo en práctica, hoy mejor que mañana.


¿Navidad sinónimo de Felicidad?

El otro día mientras escuchaba la radio oí una definición de Navidad que decía algo así: “Es la época del año de la felicidad, se respira por todas partes: el trabajo, las calles, en las casas…”, la verdad que me hizo pensar, “¿Y por qué tenemos que ser felices durante estos días?, ¿Y qué pasa con el resto del año?, ¿Y sí a mi es una época que no me gusta, tengo que fingir felicidad?…” La felicidad no puede forzarse, aunque estemos en Navidad.

No hay que sentirse un bicho raro, o un aguafiestas por no mostrar alegría y felicidad en estas fechas, las Navidades son unas fechas en donde existe la obligación (una obligación creada por nuestra sociedad y nuestra cultura) de tener que vivir emociones positivas, de hacer regalos, de comprar cosas, de reunirnos con los que más queremos, de estar contentos, de poner un árbol de Navidad en casa, y tanta obligación creada produce un efecto contrario a mucha gente..

Navidad_deberías

Por eso desde Cips Psicólogos queremos invitaros a que cada uno de vosotros viva la navidad como más le convenga o apetezca, sin sentirse obligado a nada, ni a ser feliz o todo lo contrario. Dejemos que cada uno de nosotros decida como va a vivir estas fiestas.

 


Hablando de la felicidad…

 

Muchas veces en consulta, mis pacientes, me piden que les recomiende algún libro de autoayuda, y no me resulta fácil, porque en la mayoría de ellos los “consejos”, “trucos” de los que hablan no son fáciles de llevar a cabo, más bien resultan imposibles de practicar, suenan muy bien, pero no son realistas. Es imposible pensar siempre en positivo, no dar importancia a los problemas que surgen, creer que todo va a mejorar solo con pensarlo…

Pero he encontrado un libro “Neurociencia de la felicidad” de Mado Martínez, que me ha sorprendido muy gratamente, me parece un libro muy interesante y sobretodo muy útil, no es de autoayuda, pero te guía para manejarte con las emociones, algo que es fundamental para ser feliz.

Hace unos días escuchando la radio, la rosa de los vientos,  estaban entrevistando a la autora del libro, y hablaba  de cual son las claves para ayudarte a ser feliz.

Espero que os sea de ayuda

 

Entrevista a Mado Martínez, autora de “Neurociencia de la felicidad”


¿Soy feliz, o lo seré cuando…?

Hace ya algún tiempo llegó a mis manos este escrito: “Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después…después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.

Pensamos, seremos felices cuando salgan de esa etapa. Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos, cuando…”

Y está claro que ese cuando nunca tendrá un tope si yo no lo freno. ¿Y si no hay un después? Y no es que me quiera poner yo melodramática, pero si realmente no lo hubiese, ¿con qué te quedarías?; y digo esto porque muchas veces nos comportamos como si nos fuera la vida en cada cosa que hacemos, a todo le damos la misma importancia sin llegar a tener un filtro que nos ayude a elegir aquello que realmente nos hace felices.

Si te pregunto si eres feliz, tus respuestas pueden ser muy variadas, “la felicidad no existe”, “cómo voy a ser feliz si hay sufrimiento a mí alrededor”, “la felicidad son momentos”, etc.

Como bien dice el psicólogo y escritor Jorge Bucay, hemos convertido la felicidad en algo inalcanzable ya que creemos que ser feliz es estar constantemente riéndonos, pasándolo bien, no teniendo conflictos…cuando lo cierto es que no se trata de eso. Ser feliz es estar en el camino que uno eligió, no que te vaya bien en ese camino.

Y curiosamente la mayoría de cosas que nos hacen sentir bien son aquellas que no se compran con dinero. Yo me derrito cuando llego a casa y mi hija pequeña con su media lengua me dice que me ha echado de menos, o con los abrazos de mi marido que me hacen sentir en casa, o pasear por la playa, hacer unas galletas con mi hijo mayor o ver como mi perra me recibe con la mayor de las alegrías cada vez que llego a casa.

Piensa qué te hace sentir bien, valóralo y disfrútalo, y sobretodo intenta ser consciente de que  este mismo momento, quizá sea un martes a las once de la mañana, es lo que tienes, el presente, lo real, los cuandos pueden llegar o no.