¿Podemos perdonar una infidelidad?

¿Podemos perdonar una infidelidad? Esta es la pregunta del millón, ojala tuviéramos la respuesta…

Las parejas llegan a Cips Psicólogos buscando la “receta mágica”que solucione su problema, la infidelidad, sin ser conscientes de que este hecho ya no tiene solución, no podemos cambiarlo, únicamente podemos enseñarles a asumirlo y a tomar una decisión , continuar o no con la pareja.

Perdonar una infidelidad es  muy personal, porque cada uno decide qué es lo correcto para él y para su vida. Sin embargo, es verdad  que cuando opinamos que haríamos si nos fuesen infieles, la mayoría de las personas afirmamos que dejaríamos a nuestra pareja, cuando este hecho se produce de una forma real, nuestra reacción cambia, y nos surgen entonces dudas sobre qué hacer.

En la mayoría de los casos la decisión que se toma es la de perdonar, sobre todo en relaciones estables y de larga duración son muchas las vivencias, confidencias, proyectos en común, sueños… e hijos.

Romper la relación significa tirar por la borda toda una vida y comenzar una nueva, llena de incertidumbres, es un cambio radical, por lo que en general  intentamos seguir el camino, que a priori,  parece más fácil, el reconstruir y perdonar a nuestra pareja.

Esta es una buena decisión pero llena de dificultades, para comenzar no podemos engañarnos, si perdono supone hacerlo en el sentido estricto de la palabra, es decir, haciendo de verdad borrón y cuenta nueva. Porque nadie puede decir que perdona una infidelidad si a partir de ese momento va a estar controlando a su pareja en cada paso que dé. En caso de actuar así, serán la desconfianza y el agobio los que maten la relación.

Una vez superado el primer paso, el perdón, iniciaremos el difícil camino de reconstruir la relación de pareja, es una situación complicada, tanto para el que engaña como para el engañado, pues ambos presentaran una gran vulnerabilidad emocional.

Es el momento de trabajar para recuperar la confianza, la credibilidad en la pareja, la autoestima, la comunicación, el cariño…en la mayoría de las ocasiones este proceso tiene que estar supervisado por un profesional que nos ayude y sirva de guía.

 

 

 

 


Y de repente un extraño…(la separación en verano)

Seguramente la mayoría de nosotros esperamos las vacaciones estivales como si de una necesidad se tratara. Disfrutar del descanso merecido después de un año de trabajo, el sol, la playa, el tener más tiempo para compartir con la pareja…o quizá esto último no?!.

Y es que las vacaciones pueden provocar verdaderos estragos en una pareja en la que las cosas van aparentemente bien, REPITO, aparentemente.

He escuchado mas de una vez en consulta “nadie se creería que estamos aquí, a cualquiera que le preguntes piensa que somos la pareja perfecta”. Entonces ¿por qué el verano puede pasar factura a mi relación? existen varias razones.

Lo primero, y siento decirlo así, quizá tu relación no era tan sólida como pensabas. A lo mejor ya no tenéis tantas cosas en común como al principio. Los quehaceres diarios, el trabajo fuera y dentro de casa, el no compartir momentos, los niños…y es que no tienen que ser grandes problemas los que separan a una pareja, pero quizá esas cosas han ido provocando el nacimiento de pequeñas brechas en tu relación sin que te dieras cuenta, y durante las vacaciones ya se han convertido en grietas enormes, y para tu sorpresa te das cuenta de que apenas conoces a la persona con la que compartes la cama.

Otra razón muy simple pero real como la vida misma, es que en vacaciones, de repente pasas de estar un ratín al día con tu pareja a disfrutarla o padecerla (según se mire) las 24h, y claro, los conflictos aparecen como setas.

Para intentar prevenir o mejorar esta situación, en Cips Psicólogos te recomendamos algo fundamental. Podría hablar de varias pautas a seguir pero es cierto que a veces cuando nos dicen muchas cosas, nos puede entrar el agobio, “buff es imposible que cambie todo eso, asi que me quedo como estoy” o no suele pasar eso cuando decides bajar unos kilos y empiezas a leer que debes beber no sé cuanta agua, comer tantas piezas de fruta, hacer más ejercicio del que haces, añadir una alimentación…..ay, solo de escribirlo ya me canso.

Lo que voy a decirte seguro que ya lo sabes, pero saber algo no significa que se haga, o no?

Habla con tu pareja, la comunicación es la clave. Que me da la sensación de que estamos distantes, se lo digo; que hay algo que no me gusta, se los digo; que hay algo que me agrada, también se lo digo (no voy a expresar solamente lo negativo, es necesario mantener un equilibrio, y que conste que hablar las cosas no es fácil, soy consciente, pero si necesario).

Cualquier dificultad que haya surgido entre vosotros, en el fondo es porque no se habló en el momento, se dejó pasar. Una infidelidad, un distanciamiento, un cambio en los sentimientos, sensación de soledad, problemas en la organización doméstica y diaria…

Y aquí viene la segunda parte, ¿¿Y cómo hablo con mi pareja para que me entienda y no le parezca mal??, la respuesta aparecerá en otro de nuestros blogs.

Miriam Otero