Hasta el próximo año majestades….os esperaremos con la misma ilusión….

Cuando tenemos niños, la Navidad cobra un significado especial, incluso los adultos disfrutamos como niños, viviendo a través de nuestros hijos la ilusión con la que viven la llegada de los Reyes Magos…escribir la carta, los nervios de la cabalgata, los preparativos para la llegada, (en cada casa unos u otros: agua para los camellos, un vasito de leche para que cojan fuerzas y la zapatilla debajo del árbol para que Sus Majestades dejen los regalos a cada miembro de la familia …),la cara de sorpresa al ver los regalos…Y nosotros capaces de todo, capaces de hacer largas colas o recorrer miles de tiendas y gastarnos un dineral en ese juguete que nuestro hijo desea….
Y es que los niños tienen limitado el tiempo para fantasear, para creer en personajes mágicos….después el pensamiento racional gana peso y la realidad se impone a la ficción, y los padres conscientes de ello, tratamos de estirar al máximo estos años, siendo conscientes de que tarde o temprano llegará la temida pregunta….¿mamá, papá …vosotros sois los reyes magos?.
Es posible que aún todos recordemos el día en el que alguien nos desveló este secreto, un secreto que va pasando de generación en generación con el objetivo único de crear y mantener la magia y la ilusión. Todos recordamos la gran decepción cuando nuestros padres reconocían que ellos eran los Reyes Magos…..
Unos niños preguntan antes, otros más tarde, los más precoces dejan de creer a los 7 años, una vez que pasa la fase de pensamiento mágico…los más tardíos pueden llegar a creer hasta los 11 u 12 años. Factores como el grado de madurez, la influencia del grupo de iguales, el cuidado de los padres al esconder los regalos…hace que sea antes o después.
Y, ¿qué hacer cuando nos preguntan?…
No es aconsejable desvelar a los niños este secreto mientras se encuentran en una etapa evolutiva temprana y no pueden entender todo lo que rodea a «este misterio». Más allá de los regalos, los Reyes Magos representan una tradición cultural o religiosa llena de emociones, magia e ilusiones.
Si los niños son más maduros, podemos la oportunidad para charlar un rato con él. Es aconsejable que antes de precipitaros a responder intentéis averiguar qué es lo que ya sabe preguntándole “¿tú qué crees?”, y tanto si os dice que sí o que no, seguid con un: “¿Y por qué?”. Puede que vuestro hijo aún no esté preparado para descubrir la realidad por lo que estaríais cometiendo un error si, apelando a la honestidad, les contarais toda la verdad, pero por el contrario, si él ya tiene una edad suficiente y en su clase todos sus compañeros no paran de repetirle lo mismo quizás necesite que sus padres se lo confirmen.
La respuesta de los niños al conocer el secreto puede ser muy diferente, algunos reaccionan con enfado, otros con tristeza, indignación, desilusión, y otros se emocionan sabiendo que ahora ellos pueden participar en el juego preparando los regalos para sus hermanos pequeños e incluso alguno demuestra una gran sorpresa al descubrir que sus padres han sido capaces de darles tantos regalos durante tantos años.
No debemos temer el momento, si vuestros hijos acuden a vosotros es porque sienten confianza.
Para atenuar el impacto, desde Cips Psicologos os recomendamos una historia para contar a los niños en ese momento en el que descubren la realidad de los Reyes Magos…

Los Reyes Magos existen


Mamá….¿de donde vienen los niños?

Pensando en que tema elegir para escribir esta semana en el blog, me vino a la mente una situación que viví junto a mi hija hace tan sólo un par de días. Os pongo en situación: estaba con mis 2 hijas en unos talleres de manualidades y materiales reciclados con la temática de haloween y entre pegamento, tijeras  y pintura de dedos….mi hija mayor me hace la siguiente pregunta/reflexión….”Mamá….a que dios es una persona”….así…a bocajarro….sin preparación…sin tiempo para pensar ni preparar mi discurso elaborado a cerca de lo humano y lo divino…y ya me dirás tú a mi que tienen que ver las brujas y las momias y la temática del momento con esa pregunta!!!! Pues nada, no sigas pensando. Pero es que así son los niños…espontáneos, ocurrentes….cualquier momento puede ser bueno para aclarar cualquier duda o inquietud. No me pidas que te cuente lo que le respondí….eso ya queda a merced de las creencias de cada uno…

Lo que si me hizo cuestionarme esta situación es, que mi hija ya tiene casi 6 años y cada vez se hace mas preguntas, algunas para ella sin respuesta, y yo como madre y referente seré en muchos momentos su enciclopedia o su google particular y debo estar preparada para ello. Y te reconozco que hasta ahora no estaba preparada. Así que empecé a darme cuenta que pronto llegarán más preguntas….muchas de ellas difíciles y comprometidas, como por ejemplo la tan temida pregunta para todos los papás y mamás…..”¿de donde vienen los niños?????….NOOOO, olvidate de Paris….de cigueñas…de preguntárselo a mamá….de ya lo sabrás cuando seas “mayor”….por ahi vamos mal….queramos o no debemos explicarles la realidad. Todo a su debido momento, claro está y cuando ellos nos lo demanden, pero una vez llegado el momento no hay mas remedio.

Por eso hoy quería recomendarte un recurso…uno entre tantos….que puede servir de apoyo a esa necesaria explicación. Se trata de unos videos de dibujos animados que en 6 episodios de escasos 3 minutos aborda la tan temida cuestión de una forma casual y divertida.

Por eso os animo a que antes de que vuestros hijos e hijas os sorprendan con sus preguntas, os vayais preparando las respuestas. Estos videos son recuros útiles que pueden facilitarnos la tarea. En próximos post os ofreceremos alguno más. Mucha suerte!!!!!

Pinchando en el siguiente enlace podréis ver la serie:

 

https://www.google.es/url?sa=t&source=web&rct=j&url=https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DO3HoRokUm2w&ved=0ahUKEwj3gtG5iZbXAhVEcRQKHayuAS8Qo7QBCCIwAw&usg=AOvVaw3jt5hTv70-R223pva-3n4g


Esta vez ha sido Barcelona….

Hace año y medio publique en el blog un artículo en el que planteaba el debate a cerca de si como padres debemos alejar o informar y explicar a nuestros hijos los atentados terroristas. Ha habido desgraciadamente en este tiempo nuevos acontecimientos….pero hace poco más de una semana ocurrió lo que todos en silencio temíamos desde hace tiempo….nos ha ocurrido cerca….en un lugar en el que prácticamente todos nosotros hemos estado alguna vez.

A mi, como a todos,  me sobran las palabras de repulsa y condena de estos actos de terror y sin sentido, pero…y¿ que pasa con ellos?, ¿si para nosotros como adultos es dificil comprender todo esto, como pueden estar viviéndolo ellos?….me refiero a nuestros hijos. Nos ha pillado en vacaciones, a nosotros concretamente en la playa…uno da la noticia….el resto palidecemos….cogemos nuestros móviles para saber más….arden las redes sociales….empiezan a circular imágenes….(casi siempre y desgraciadamente violando la intimidad de las personas y buscando el sensacionalismo)….empezamos a comentar….a soltar improperios (lo reconozco)…a mostrar preocupación y miedo….y ellos, a pesar de su inocencia y despreocupación ….observan….observan y preguntan….mamá,  ¿qué pasó?, déjame verlo….¿por qué no me lo cuentas?… Y ahí estoy yo, otra vez más enfrentándose al mismo debate.

Quiero, si me lo permitís,  traer de nuevo alpresente en aquella entrada. Han pasado casi 2 años, pero sigue siendo tan reciente… y se que tú, al igual que yo tienes hijos….o sobrinos…o amigos que tienen hijos….y que quieren saber…que vienen preguntando…preguntas para las que a veces ni nosotros mismos tenemos respuestas.

¿Alejamos a los niños de las tragedias? ¿O tratamos de explicárselas?


El verano ya llegó

Por fin ha llegado el periodo tan deseado por nuestros hijos e hijas…y por qué no decirlo, también por nosotros. Estoy hablando de las vacaciones de verano. Estas vacaciones, son, tanto por su duración como por el buen tiempo que suele acompañarlas, el momento ideal para romper rutinas, descansar y disfrutar del ocio y el esparcimiento. Esto suele complicarse cuando tenemos niños a nuestro cargo y la tarea de planificar las vacaciones y las actividades durante las mismas se convierte en una dificultad para los padres. Además de que las vacaciones de los niños son más largas que las de la mayoría de los papás y mamás.

Todos sabemos que, con las ocupaciones actuales y las herramientas que nos brinda la tecnología, nuestros hijos están acostumbrados a pasar horas y horas delante del ordenador, la tableta o la televisión, y que, muchas veces es difícil para los padres no caer en la tentación de usar estos artefactos como niñeras. Pero no debemos olvidar, que las vacaciones son el momento propicio para optar por otras opciones como el parque, el deporte, la familia o los viajes.

Veamos algunos consejos que pueden resultar de utilidad:

– Planificar las vacaciones contando con todos los miembros de la familia, implicarles en la medida de lo posible, escuchándo y teniendo en cuenta sus opiniones y sugerencias.

– Sí no existe demasiada diferencia de edad entre los hijos, fomentar las actividades basadas en intereses comunes.

– Intentar encontrar un equilibrio entre el tiempo de actividad y el tiempo de ocio.

– Realizar actividades al aire libre, como excursiones o nadar o montar en bicicleta para estimular las habilidades motrices.

– Reserva algún momento para actividades más tranquilas, como por ejemplo la lectura.

– Y, si es posible, papás y mamás, reservaos un tiempo para vosotros. Los campamentos de verano son una opción perfecta y permitirán a los niños vivir una experiencia inolvidable.

Feliz verano!!!!!


El peligro de las redes sociales en los niños

Tan sólo hace unas pocas semanas hablábamos del bulliyng en nuestro blog. Esta semana he querído dedicar la entrada al tema del ciberacoso a niños y adolescentes.

Y es que para cualquier padre o madre que tenga niños pequeños, las nuevas tecnologías suponen una amenaza. Y ya no sólo me refiero a los adolescentes sino a niños más pequeños que fascinados por las posibilidades de la red navegan y entablan relaciones que en algunos casos acaban siendo motivo de denuncias ante la policia. Y es que según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad media en la que los crios empiezan a navegar por internet es por debajo de los 10 años…¡¡¡¡DE LOS 10 AÑOS!!!!. Si, y lo que es peor, según el Ministerio del Interior el 19% de los menos de 11 años tienen creado un perfil en una red social. Cifra que no sólo es alarmante sino que además es preocupante si tenemos en cuenta que la edad mínima permitida de acceso son los 14 años, por lo que todos esos menores crean sus perfiles ignorando que están cometiendo un delito.

Y la cosa se pone más fea si tenemos en cuenta que en año 2012 los estudios aseguraban que el 20% de los y las adolescentes eran víctimas de ciberacoso entre iguales, cifra que ya alcanza el 40% a principios del 2015. Como serán las estadísticas actuales con esa velocidad de crecimiento…

Si tenemos en cuenta la cada  vez mayor pericia tecnológica de los chavales y los amplios límites de su imaginaciòn las formas que puede adoptar el ciberacoso pueden ser de lo más variada:

-Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.

-Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.

-Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales.

-Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.

-Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…

-Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.

-Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.

-Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

Asusta, ¿ verdad?. A mi desde luego me invita a pensar formas de prevención para hacer frente a esta realidad creciente que afecta a nuestros niños y niñas que, precisamente por eso, por su corta edad, son más vulnerables a este tipo de situaciones. Hablemos con nuestros hijos sobre el acoso cibernético. Preparémosles para hacer frente a la intimidación cibernética. Seamos sensibles a los signos emocionales y de comportamiento que pueden estar relacionados con el acoso cibernético, como las muestras de tristeza tras usar su móvil u ordenador, los comportamientos extraños o la sintomatología somática. Si detectamos que nuestros hijos son víctimas de acoso hemos de tratar de responder de una manera efectiva, sin que se sienta castigado (por ejemplo retirándole el acceso a Internet o quitándole el móvil). Trata de que te cuente como se siente y deja que participe en la toma de decisiones sobre como afrontar la situación.

Y si, también es posible que tristemente decubras que tu adorable y admirado hijo o hija es el cibermatón…Tan importante es que los niños sepan como actuar en caso de ser víctimas de la intimidación, como saber que no pueden cometer acoso cibernético. Controla tus emociones y no reacciones agresivamente en el caso de que descubras que tu hijo hace ciberbullying sobre otros. Revisa con él toda la información que encuentres. Trata de fomentar la empatía y anímale a pedir disculpas a la victima y cesar en su acoso.

En definitiva, a pesar de todos los avances de la ciencia y de las tecnologías…el arma más poderosa de prevenviøn y protección para con nuestros hijos es algo que llevamos haciendo cienes y cienes de años….la comunicación directa.


Papá…mamá….¿vosotros sois los reyes magos?

Cuando tenemos niños, la Navidad cobra un significado especial, incluso los adultos disfrutamos como niños, viviendo a través de nuestros hijos la ilusión con la que viven la llegada de los Reyes Magos…escribir la carta, los nervios de la cabalgata, los preparativos para la llegada, (en cada casa unos u otros: agua para los camellos, un vasito de leche para que cojan fuerzas y la zapatilla debajo del árbol para que Sus Majestades dejen los regalos a cada miembro de la familia …),la cara de sorpresa al ver los regalos…Y nosotros capaces de todo, capaces de hacer largas colas o recorrer miles de tiendas y gastarnos un dineral en ese juguete que nuestro hijo desea….
Y es que los niños tienen limitado el tiempo para fantasear, para creer en personajes mágicos….después el pensamiento racional gana peso y la realidad se impone a la ficción, y los padres conscientes de ello, tratamos de estirar al máximo estos años, siendo conscientes de que tarde o temprano llegará la temida pregunta….¿mamá, papá …vosotros sois los reyes magos?.
Es posible que aún todos recordemos el día en el que alguien nos desveló este secreto, un secreto que va pasando de generación en generación con el objetivo único de crear y mantener la magia y la ilusión. Todos recordamos la gran decepción cuando nuestros padres reconocían que ellos eran los Reyes Magos…..
Unos niños preguntan antes, otros más tarde, los más precoces dejan de creer a los 7 años, una vez que pasa la fase de pensamiento mágico…los más tardíos pueden llegar a creer hasta los 11 u 12 años. Factores como el grado de madurez, la influencia del grupo de iguales, el cuidado de los padres al esconder los regalos…hace que sea antes o después.
Y, ¿qué hacer cuando nos preguntan?…
No es aconsejable desvelar a los niños este secreto mientras se encuentran en una etapa evolutiva temprana y no pueden entender todo lo que rodea a «este misterio». Más allá de los regalos, los Reyes Magos representan una tradición cultural o religiosa llena de emociones, magia e ilusiones.
Si los niños son más maduros, podemos la oportunidad para charlar un rato con él. Es aconsejable que antes de precipitaros a responder intentéis averiguar qué es lo que ya sabe preguntándole “¿tú qué crees?”, y tanto si os dice que sí o que no, seguid con un: “¿Y por qué?”. Puede que vuestro hijo aún no esté preparado para descubrir la realidad por lo que estaríais cometiendo un error si, apelando a la honestidad, les contarais toda la verdad, pero por el contrario, si él ya tiene una edad suficiente y en su clase todos sus compañeros no paran de repetirle lo mismo quizás necesite que sus padres se lo confirmen.
La respuesta de los niños al conocer el secreto puede ser muy diferente, algunos reaccionan con enfado, otros con tristeza, indignación, desilusión, y otros se emocionan sabiendo que ahora ellos pueden participar en el juego preparando los regalos para sus hermanos pequeños e incluso alguno demuestra una gran sorpresa al descubrir que sus padres han sido capaces de darles tantos regalos durante tantos años.
No debemos temer el momento, si vuestros hijos acuden a vosotros es porque sienten confianza.
Para atenuar el impacto, desde Cips Psicologos os recomendamos una historia para contar a los niños en ese momento en el que descubren la realidad de los Reyes Magos…

Los Reyes Magos existen


Perdón por una infancia perdida

He de reconocer que a pesar de mis estudios y los años de ejercicio profesional como psicóloga, en mi papel como madre aún me siguen invadiendo dudas e inseguridades sobre la crianza de mis hijas y lo relevante para asegurarles un futuro próspero y feliz. Últimamente he podido leer mucho sobre el tema de los deberes escolares, largos y argumentados discursos de los defensores y detractores de las tareas extra para casa después de una ya de por si larga jornada en el colegio. Y es que actualmente, las tareas en casa no están reguladas a nivel estatal, y normalmente, deciden los profesores o los centros, por lo que queda al libre albedrío del profesor de turno la cantidad de trabajo que nuestros pupilos tendrán que afrontar durante la tarde. Los deberes están tan arraigados en la cultura escolar que muchos los consideran una rutina indispensable o una suerte de condena ineludible….necesaria para coger hábito de estudio.

Ayer mismo calló en mis manos un artículo  del diario El País, que si he de ser sincera consiguió conmoverme y replantearme si realmente la responsabilidad, el amor por el conocimiento y la adquisición de unos buenos hábitos de estudio solamente se pueden adquirir dedicando horas y más horas a los deberes. Se trata de una carta que una madre dedica a su hija con dos objetivos: felicitarla por su buen resultado en los exámenes de la PAU y pedirle perdón por su infancia perdida. Os invito a leerla y a explorar los sentimientos que os suscita. Saquen sus propias conclusiones.

Empiezo esta carta desde los dictados del corazón. Perdóname hija mía, porque en un día lleno de alegrías, yo siento en lo más profundo de mí una enorme tristeza y necesito compartir contigo estas palabras.

Día de notas hoy. Día de números, día de asignaturas, día de resultados. Los tuyos hija, han sido buenos, según refleja la pantalla del ordenador. Así lo han dictaminado los calificadores de la PAU 2016. Una nota alta, más que suficiente para entrar a cursar la carrera que tanto deseas. Pero ante todo, quiero que sepas que necesito pedirte perdón. Considero que has invertido tu infancia, tu adolescencia… tus mejores y más tiernos años dirigidos y destinados a aprender. Ha sido como llenar un tarro poco a poco de conocimientos, no siempre los mejores, pero siempre los necesarios e impuestos para perseguir una maldita nota. Así lo han dictado las circunstancias del espacio y tiempo en que naciste. Siento que los adultos que te rodeamos hemos visto cómo has comprometido tu vida a cambio de una cifra. Bueno, pues ya está aquí, ya la tienes, ya la tenemos todos. Tú, quienes te hemos acompañado en este camino, y principalmente quienes necesitan esa cifra impresa en un papel: la Universidad.

Ahí tienen la nota. Ahí tienen un guarismo más poblando el inmenso listado que llenará los discos duros, que habitará en un tablón, en el que quedan resumidas muchas vidas reducidas a matemáticas. Las cifras ejecutarán el orden de los nombres. Jerarquía ordenada por la nota y que relegará al puesto siguiente al que tenga una décima menos. Entonces, en un lugar arriba o debajo de la lista, alcanzarás la categoría de nombre y apellidos. Más tarde, cerca del otoño ya, a tu nombre, además le pondrán cara. Ya estarás físicamente sentada en una facultad.

Maldita sociedad esta que no sabe sino correr. Que solo se mide en resultados, que no tolera el fracaso, que no acepta sino a quienes ella ha moldeado y considera merecedores de unos resultados que solo ella otorga o deniega.

Qué pena de infancia, relegado el tiempo de los niños solo a la jornada escolar y a un sinfín de estímulos a través de extraescolares y vivencias dirigidas. Todo destinado a tener niños que no paren nunca. Niños hiperestimulados, niños compitiendo, niños en constante carrera… Carrera que a veces presenta más obstáculos de los que debiera, en un intento de ser competitivos y sobresalir, para asegurar unos futuros resultados y posiciones.

En el camino, han perdido un importantísimo bagaje emocional. Se han privado de jugar en la calle, han perdido trabajar habilidades sociales con adultos, con otros niños, ir a las tiendas, interactuar, aprender a ser independientes… Comer un bocadillo de chorizo en la acera, hablando con los amigos. Montar en bici, tener un perro y correr con él… Los horarios se han tragado a nuestros niños. Los niños han sido mini-adultos. Los juegos que han conocido han sido los del ordenador, tablet, etc. Los padres no son verdugos, son víctimas de la difícil conciliación… y esto se extiende a sus vástagos… o mejor dicho vástago, porque también las familias las dicta la sociedad, tiempos estos en que se tiende a tener un único hijo. Qué pena, que además, se vean privados de tener hermanos.

Qué paradoja, qué mal me siento en un día tan feliz. Qué desastre. Porque mi hija ha obtenido un buen resultado, pero lo ha pagado con su esfuerzo y con su propia infancia. Esto es cruel. La vida ya no da marcha atrás. Qué duro es esto, es la pura verdad. Perdóname, hija mía. Solo quise lo mejor para ti, y esta sociedad me obligó a meterte en ella.

Al menos hoy, tanto esfuerzo, constancia y tesón han sido reconocidos. Por quienes ponen las cifras, porque para mí, siempre has sido y serás la mejor, como cualquier hijo para sus padres.”

¡Enhorabuena, hija mía! No te felicito por la nota. Te felicito porque el resultado obtenido te llevará a algo que consideras te hará feliz: la oportunidad de seguir trabajando, luchando y esforzándote por aprender…


¿Los niños se estresan?

Cuando veo a mis hijas jugar felices y despreocupadas, no puedo evitar sentir como sentiría cualquier padre o cualquier madre la satisfacción de cumplir mi tarea de proveer de atención y cuidados a las más pequeñas de la familia y garantizarles un mundo sin problemas ni preocupaciones. Si los niños no tienen que pagar facturas, ni trabajar, y viven ajenos a las obligaciones….¿de que iban a preocuparse?
Pues, siento ser yo quien les diga que ¡de muchas cosas! Incluso los niños más pequeños tienen preocupaciones y conviven con el estrés en alguna medida.
En edad preescolar, el separarse de los padres puede ocasionarles ansiedad, la llegada de un nuevo hermanito, perder o romper su juguete favorito…..son sin duda fuentes de estrés. En edad escolar la principal fuente de estrés se ubica en el contexto escolar. A medida que los niños crecen , las presiones académicas y sociales aumentan y esto crea estrés. A veces los niños están tan ocupados que no tienen tiempo de jugar o relajarse después del colegio.
Por otro lado, nuestras propias ansiedades pueden afectar a nuestros hijos. A veces los niños nos escuchan hablar de nuestros problemas laborales, de los problemas económicos o de salud ….y eso hace que los niños reconozcan la ansiedad de los padres y también comiencen a preocuparse. El ver y escuchar noticias sobre guerras, desastres naturales, accidentes, terrorismo….hace que los niños puedan llegar a preocuparse de su propia seguridad y la de las personas que quieren. La muerte, las separaciones, las enfermedades….son situaciones que unidas a las presiones cotidianas colaboran a incrementar el estrés que los niños padecen.
A diferencia de los adultos, los niños no son conscientes de que soportan una situación de estrés , y por ello, muchas veces no saben expresar su malestar. Muchos empiezan a quejarse de dolores de cabeza o abdominales….a mostrarse irritables, a llorar por todo, a disminuir su rendimiento académico, etc.

Podríamos resumir los principales síntomas de estrés infantil en dos grandes grupos:

-Síntomas físicos o conductuales: dolor de cabeza, molestias en el estomago, dificultades para dormir, pesadillas, conductas regresivas como hacerse pis en la cama, pérdida de apetito. En niños más pequeños adopción de nuevos hábitos como chuparse el dedo, enroscarse el cabello con el dedo, meterse el dedo en la nariz…

-Síntomas emocionales: ansiedad, preocupaciones, incapacidad para relajarse, miedos, accesos de llanto, rabia, conductas agresivas, aislamiento o negación a participar en actividades escolares o familiares, reacciones exageradas a problemas menores, uso de la mentira, cambios radicales en el desempeño académico….

Pero no vayáis a angustiaros por ello, podemos ayudar a nuestros hijos a enfrentar y manejar el estrés. Es obvio decir que asegurar un descanso y nutrición adecuados, así como dedicarles tiempo para hablar o mostrar interés por sus cosas y sus problemas, aumentarán las habilidades para enfrentar tales situaciones.
También puede resultar útil utilizar la literatura, libros escritos para los niños en los que ellos pueden identificarse con los personajes que atraviesan situaciones estrés y las enfrentan con éxito.
Desde Cips psicologos queremos colaborar aportando una habilidad para el manejo del estrés. Se trata de unas técnicas de relajación. Practiquemos con nuestros hijos diariamente y estaremos añadiendo a su caja de herramientas personal una más, sin duda útil y eficaz para enfrentarse al estrés.

Procedimiento de relajación muscular de koeppen

MANOS Y BRAZOS
Imagina que tienes un limón en tu mano izquierda. Ahora trata de exprimirlo, trata de exprimirle todo el jugo. Siente la tensión en tu mano y brazo mientras lo estás exprimiendo. Ahora déjalo caer. Fíjate cómo están ahora tus músculos cuando están relajados. Coge ahora otro limón y trata de exprimirlo. Exprímelo más fuerte de lo que lo hiciste con el 1º; muy bien. Ahora tira el limón y relájate. Fíjate qué bien se sienten tu mano y tu brazo cuando están relajados. Una vez más, toma el limón en tu mano izquierda y exprímele todo el zumo, no dejes ni una sola gota, exprímelo fuerte. Ahora relájate y deja caer el limón. (Repetir el mismo procedimiento con la mano y el brazo derechos).
BRAZOS Y HOMBROS
Ahora vamos a imaginarnos que eres un gato muy perezoso y quieres estirarte. Estira (extiende) tus brazos frente a ti, levántalos ahora sobre tu cabeza y llévalos hacia atrás. Fíjate en el tirón que sientes en tus hombros. Ahora deja caer tus brazos a tu lado. Muy bien. Vamos a estirar otra vez. Estira los brazos frente a ti, levántalos sobre tu cabeza y tira de ellos hacia atrás, fuerte. Ahora déjalos caer. Muy bien. Fíjate como tus hombros se sienten ahora más relajados. Ahora una vez más, vamos a intentar estirar los brazos, intentar tocar el techo esta vez. De acuerdo. Estira los brazos enfrente a ti, levántalos sobre tu cabeza y tira de ellos hacia atrás, fíjate en la tensión que sientes en tus brazos y hombros. Un último estirón ahora muy fuerte. Deja caer los brazos, fíjate qué bien te sientes cuando estás relajado.
HOMBROS Y CUELLO
Ahora imagina que eres una tortuga. Imagínate que estás sentad@ encima de una roca en un apacible y tranquilo estanque relajándote al calor del sol, te sientes tranquil@ y seguro allí. ¡Oh! de repente sientes una sensación de peligro. ¡Vamos! mete la cabeza en tu concha. Trata de llevar tus hombros hacia tus orejas, intentando poner tu cabeza metida entre tus hombros, mantente así, no es fácil ser una tortuga metida en su caparazón. Ahora el peligro ya pasó, puedes salir de tu caparazón y volver a relajarte a la luz del cálido sol, relájate y siente el calor del sol. ¡Cuidado! más peligro, rápido mete la cabeza en tu casa, tienes que tener la cabeza totalmente metida para poder protegerte, O.K. ya puedes relajarte, saca la cabeza y deja que tus hombros se relajen. Fíjate que te sientes mucho mejor cuando estás relajado que cuando estás tenso. Una vez más. ¡Peligro! esconde tu cabeza, lleva los hombros hacia tus orejas, no dejes que ni un solo pelo de tu cabeza quede fuera de tu concha. Mantente dentro, siente la tensión en tu cuello y hombros. De acuerdo, puedes salir de tu concha, ya no hay peligro. Relájate, ya no va a haber más peligro, no tienes nada de qué preocuparte, te sientes seguro, te sientes bien.
MANDÍBULA
Imagínate que tienes un enorme chicle en tu boca, es muy difícil de masticar, está muy duro. Intenta morderlo, deja que los músculos de tu cuello te ayuden. Ahora relájate, deja tu mandíbula floja, relajada, fíjate qué bien te sientes cuando dejas tu mandíbula caer. Muy bien, vamos a masticar ahora otro chicle, mastícalo fuerte, intenta apretarlo, que se meta entre tus dientes. Muy bien, lo estás consiguiendo. Ahora relájate, deja caer la mandíbula, es mucho mejor estar así, que estar luchando con ese chicle. O.K., una vez más vamos a intentar morderlo. Muérdelo lo más fuerte que puedas, más fuerte, muy bien, estás trabajando muy bien. Bien, ahora relájate. Intenta relajar tu cuerpo entero, intenta quedarte como flojo, lo más flojo que puedas.
CARA Y NARIZ
Bueno, ahora viene volando una de esas molestas moscas, o preciosa mariposa y se ha posado en tu nariz, trata de espantarla pero sin usar tus manos. Intenta hacerlo arrugando tu nariz. Trata de hacer tantas arrugas con tu nariz como puedas. Deja tu nariz arrugada, fuerte. ¡Bien! has conseguido alejarla, ahora puedes relajar tu nariz, ¡oh! por ahí vuelve esa pesada mosca, arruga tu nariz fuerte, lo más fuerte que puedas. O.K. se ha ido nuevamente. Ahora puedes relajar tu cara. Fíjate que cuando arrugas tan fuerte tu nariz, tus mejillas, tu boca, tu frente y hasta tus ojos te ayudan y se ponen tensos también. ¡Oh! otra vez regresa esa vieja mosca, pero esta vez se ha posado en tu frente. Haz arrugas con tu frente, intenta cazar la mosca con tus arrugas, fuerte. Muy bien, ya se ha ido para siempre, puedes relajarte, intenta dejar tu cara tranquila, sin arrugas. Siente cómo tu cara está ahora más tranquila y relajada.
PECHO Y PULMONES
Vas a respirar hinchándote y deshinchándote como un globo. Vas a coger el aire por la nariz intentando llenar todos tus pulmones de aire… aguanta a respiración contando tres segundos y siente la presión en todo tu pecho …… luego sueltas el aire por la boca despacito poco a poco y cierras los ojos y comprueba como todo, todo tu cuerpo se va desinflando como un globo y como todo tu cuerpo se va hundiendo y aplastando contra el sofá o la cama donde estás tumbado…con el aire suelta toda las cosas malas, todas las cosas que no te gustan, todas las cosas que te preocupan… ¡Fuera! … ¡échalas¡… y quédate respirando normal y notando esa sensación tan buena de tranquilidad, de dejadez de paz… respirando como tu respiras normalmente y notando como el aire entra y sale sin dificultad… ¡Vamos a respirar de nuevo profundamente ¡ coge el aire por tu nariz…hincha el globo todo lo que puedas y cuenta hasta tres aguantando el aire….uno , dos y tres…. Y suelta por la boca, despacio, cerrando los ojos y convirtiéndote en un globo que se va deshinchando, deshinchando hundiéndose, hundiéndose… aplastándose y quedándose tranquilo…
ESTOMAGO
Imagina que estás tumbado sobre la hierba, ¡Vaya! mira, por ahí viene un elefante, pero él no está mirando por donde pisa, no te ha visto, va a poner un pie sobre tu estómago, ¡no te muevas! no tienes tiempo de escapar. Trata de tensar el estómago poniéndolo duro, realmente duro, aguanta así, espera, parece como si el elefante se fuera a ir en otra dirección. Relájate, deja el estómago blandito y relajado lo más que puedas. Así te sientes mucho mejor. ¡Oh! por ahí vuelve otra vez. ¿Estás preparado? Tensa el estómago fuerte, si él te pisa y tienes el estómago duro no te hará daño. Pon tu estómago duro como una roca. O.K., parece que nuevamente se va. Puedes relajarte. Siente la diferencia que existe cuando tensas el estómago y cuando lo dejas relajado. Así es como quiero que te sientas, tranquilo y relajado. No podrás creerlo pero ahí vuelve el elefante y esta vez parece que no va a cambiar de camino, viene derecho hacia ti. Tensa el estómago. Ténsalo fuerte, lo tienes casi encima de ti, pon duro el estómago, está poniendo una pata encima de tí, tensa fuerte. Ahora ya parece que se va, por fin se aleja. Puedes relajarte completamente, estar seguro, todo está bien, te sientes seguro, tranquilo y relajado.
Esta vez vas a imaginarte que quieres pasar a través de una estrecha valla en cuyos bordes hay unas estacas. Tienes que intentar pasar y para ello te vas a hacer delgado, metiendo tu estómago hacia dentro, intentando que tu estómago toque tu columna. Trata de meter el estómago todo lo más que puedas, tienes que atravesar esa valla. Ahora relájate y siente cómo tu estómago está ahora flojo. Muy bien, vamos a intentar nuevamente pasar a través de esa valla. Mete el estómago, intenta que toque tu columna, déjalo realmente metido, muy metido, tan metido como puedas, aguanta así, tienes que pasar esa valla. Muy bien, has conseguido pasar a través de esa estrecha valla sin pincharte con sus estacas. Relájate ahora, deja que tu estómago vuelva a su posición normal. Así te sientes mejor. Lo has hecho muy bien.
PIERNAS Y PIES
Ahora imagínate que estás parado, descalzo y tus pies están dentro de un pantano lleno de barro espeso. Intenta meter los dedos del pie dentro del barro. Probablemente necesitarás tus piernas para ayudarte a empujar. Empuja hacia dentro, siente como el lodo se mete entre tus pies. Ahora salte fuera y relaja tus pies. Deja que tus pies se queden como flojos y fíjate cómo estás así. Te sientes bien cuando estás relajado. Volvemos dentro del espeso pantano. Mete los pies dentro, lo más dentro que puedas. Deja que los músculos de tus piernas te ayuden a empujar tus pies. Empuja fuerte, el barro cada vez está más duro. O.K. salte de nuevo y relaja tus piernas y tus pies. Te sientes mejor cuando estás relajado. No tenses nada. Te sientes totalmente relajado.
IMAGEN POSITIVA
Ahora que has terminado todos los ejercicios vas a fijarte en lo que notas en tu cuerpo…cuando estamos relajados notamos diferentes sensaciones, pesadez, calor, cansancio, sueño, que nuestro cuerpo pesa y no nos podemos mover, o tal vez todo lo contrario que nuestro cuerpo no pesa y parece como que flotamos, podemos notar rosquillitas y hormigueo en los dedos de las manos … busca tus sensaciones de relajación… fíjate en ellas y disfrútalas… tu mente y tu pensamiento se puede quedar con ellas…y repetir lo que notas… calor… calor… flotar… flotar…
Vas a elegir una imagen para ti… TU IMAGEN POSITIVA: un lugar, un sitio, real o imaginario, que hayas estado o no, un sitio que solo por estar allí ya estarías tranquilo y relajado…y te lo vas a imaginar lo mejor posible… lo que ves, lo que oyes, lo que notas en tu cuerpo, hasta puedes imaginarte lo que hueles… y como estás allí tumbado….en la hierba , en la arena, flotando en el mar, flotando en una nube blancade algodón, volando como una ave… tu imagen.
Y mantente en ella mientras que estas relajado…
¡Has terminado! No te levantes de golpe, estírate, abre los ojos, bosteza, sonríe… y ya te puedes