¿Infidelidad, puedo sobrevivir a ella?

11 octubre, 2019

La infidelidad no es un acto para encontrar la pasión en otros, es un pretexto para reencontrar la pasión de uno mismo.

¿Podemos perdonar una infidelidad? Esta es la pregunta del millón, ojala tuviéramos la respuesta…

Las parejas llegan a nosotros buscando la “receta mágica”que solucione su problema: la infidelidad. No somos conscientes de que este hecho ya no tiene solución,  de que no podemos cambiarlo, y nosotros, como profesionales, únicamente podemos enseñar a asumirlo y a tomar una decisión: continuar o no con la pareja.

Perdonar una infidelidad es  muy personal, porque cada uno decide qué es lo correcto para él y para su vida. Sin embargo, es cierto  que cuando opinamos qué haríamos si nos fuesen infieles, la mayoría de las personas afirmamos que dejaríamos a nuestra pareja, pero cuando este hecho se produce de forma real, nuestra reacción cambia, y nos surgen entonces dudas sobre qué hacer.

En la mayoría de los casos la decisión que se toma es la de perdonar, sobre todo, en relaciones estables y de larga duración cuando son muchas las vivencias, confidencias, proyectos en común, sueños… e hijos.

Romper la relación significa tirar por la borda toda una vida y comenzar una nueva, llena de incertidumbres. Es un cambio radical, por lo que por regla general, intentamos seguir el camino, que a priori parece más fácil: el de reconstruir y perdonar a nuestra pareja.

Esta es una buena decisión pero está llena de dificultades: para comenzar no podemos engañarnos; si perdono debo hacerlo en el sentido estricto de la palabra, es decir, haciendo de verdad borrón y cuenta nueva. Porque nadie puede decir que perdona una infidelidad si a partir de ese momento va a estar controlando a su pareja en cada paso que dé. En caso de actuar así, serán la desconfianza y el agobio los que maten la relación.

Una vez superado el primer paso (el perdón), iniciaremos el difícil camino de reconstruir la relación de pareja. Es una situación complicada, tanto para el que engaña como para el engañado, ya que ambos presentaran una gran vulnerabilidad emocional.

Es el momento de trabajar para recuperar la confianza, la credibilidad en la pareja, la autoestima, la comunicación, el cariño… En la mayoría de las ocasiones este proceso tiene que estar supervisado por un profesional que nos ayude y que nos sirva de guía.