¿Cómo regulo mi malestar?

Hoy en día resulta complicado no estresarse, no sufrir algún episodio ansioso, que no aparezcan la incertidumbre e inseguridad o incluso el enfado.

El ritmo de vida, las expectativas tremendamente exigentes que a veces nos marcamos y el millón y medio de obligaciones que tenemos y nos ponemos, no ayudan a conseguir que nuestro día a día sea un remanso de paz.

Por eso en Cips Psicólogos te recomendamos:

1.- Antiguamente existían unas radios que constaban sólo de dos botones, uno para buscar la emisora y otro para controlar el volumen. A mi me gusta imaginar que somos como uno de esos viejos aparatos. Uno de los botones es para regular la intensidad de mi malestar y el otro para la frecuencia. Así, no tengo que valorar las cosas que me agobian en función de si pasan o no, sino más bien depende de si antes este problema me preocupaba un 10 y ahora un 8, significa que la intensidad va bajando y hay un avance. Lo mismo ocurre con la frecuencia, si anteriormente pensaba en mi ex 6 veces al día y ahora me sorprendo teniéndolo en la cabeza 4, ídem de lienzo. Evalúate en función de estos parámetros y serás más justo contigo mismo.

2.- Nos suele dar la sensación de que el enfado, el miedo o la preocupación aparecen de repente, pero no es cierto. El cuerpo que es muy sabio, te envía señales, pero vamos, como el que oye llover, normalmente no solemos hacerle ni el más mínimo caso. Intenta observarte u observar a alguien cercano para averiguar si cuando empiezas a molestarte aprietas los dientes, sientes tensión en el cuerpo, calor en el rostro, te cuesta tragar o notas una presión en el pecho. Si eres consciente de que eso pasa, te resultara más sencillo regular la intensidad y una de las herramientas más importantes a poner en marcha es la respiración. Te animo a que veas este vídeo sobre la importancia de la respiración, seguro que te sientes identificado con lo que dice, y si tienes niños, que se unan a ti para verlo.