Psicoterapia a través de la red

Hace sólo 14 años, cuando con mi recién estrenado título de licenciada en psicología debajo del brazo me disponía a comenzar mi trayectoria profesional, se me hacía difícil pensar en realizar psicoterapia de cualquier forma distinta al cara a cara con el paciente detrás de mi mesa. Pensaba que la relación terapéutica es fundamental en el tratamiento psicológico y las relaciones humanas se gestan mejor en la relación personal, por eso, no concebía otra forma de hacer terapia que de manera  presencial, en  donde  dos personas, paciente y terapeuta, interactúan en la mejor situación posible.

Pero de nuevo, los tiempos han cambiado. La presencia de internet en el escenario doméstico revolucionó la manera de iniciar, mantener y definir las relaciones entre las personas.   Internet apareció como un medio capaz de recortar las distancias, de iniciar amistades y generar situaciones que nos conducen a redefinir la naturaleza misma de nuestras relaciones y los límites de estas. Es en este marco en el que podemos considerar la utilización de nuevas tecnologías como herramientas al servicio de la psicoterapia. Sin embargo, de todo ello surgen preguntas, ¿Algo tan humano como la psicoterapia puede ser llevado a cabo a través de un ordenador sin convertirlo en algo artificial y desprovisto del sentimiento necesario para que terapeuta y paciente se comuniquen?

Sin duda encontramos ventajas, por ejemplo para el paciente, supone un ahorro de tiempo y  ese tiempo ahorrado supone una terapia que aleja lo menos posible al paciente de su entorno cotidiano. Una terapia más fácil de seguir favorecerá el cumplimiento.  Otra ventaja vendría relacionada con toda una gama de problemas relacionados con la ansiedad (agorafobia, trastorno de pánico, fobia social, etc.)  que pueden dificultar la búsqueda de ayuda por parte de quienes los padecen, condenándoles en ocasiones al aislamiento físico o social. Las nuevas tecnologías de la información y comunicación pueden suponer un medio a través del cual buscar ayuda para quienes encuentran dificultades al hacerlo siguiendo los cauces tradicionales.

Otra ventaja está relacionada con la estigmatización que todavía hoy supone para muchas personas visitar por primera vez a un profesional de la salud mental. Este tipo de comunicación, puede favorecer la disminución del prejuicio para ponerse en manos de un profesional, gracias a la ausencia de contacto en persona que posibilitan las nuevas tecnologías.

Sin duda, desde Cips Picólogos pensamos que internet abre una ventana de esperanza a muchas personas que por las razones que sean tienen dificultades para acceder a la forma de terapia más tradicional. Y desde aquí, queremos dar a conocer nuestros servicios de terapia on line. Puedes informarte por teléfono o en nuestra página web.