Cuidando la salud mental

24 junio, 2020

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La pandemia que aún estamos viviendo ha trasformado nuestra manera de vivir. El confinamiento, la diferencia a la hora de relacionarnos con los demás, la nueva normalidad…etc, son aspectos que traerán consecuencias y efectos psicológios en las personas. Superar el duelo por la pérdida de algún ser querido durante el estado de alarma, abordar el llamado «sindrome de la cabaña», el miedo y la incertidumbre ante la vuelta al trabajo, gestionar el cierre de un negocio, una situación de desempleo, la preocupación por nuestra salud física…son algunas de las complejas situaciones que muchas personas debemos afrontar y que van a requerir dosis altas de cuidados en el plano mental.

Debemos empezar por aceptar que las cosas han cambiado, quizás no para siempre, pero si por una larga temporada y aunque no nos guste la situación debemos aceptarla tal y como viene no asentándonos en la queja.

Es importante tratar de tomar conciencia de cuál es la situación real, sin alarmismos catastrofistas, como la mejor manera de empezar a ser resilientes y conocer las características concretas que tiene la nueva realidad a la que nos enfrentamos.

Debemos de tratar de aprender de experiencias vividas previamente para tomar conciencia de nuestras fortalezas y recursos asi como de nuestras debilidades, a la hora de hacer frente a las demandas de la nueva situación.

Es importante realizar tareas que nos mantengan en un nivel de actividad óptimo. Esto es fundamental para mantener el cuidado físico y emocional.

Por último, es preciso que actuemos con control, con responsabilidad, cuidándonos nosotros para también cuidar a los demás, pero debemos también cuidarnos emocionalmente. Solo así conseguiremos una adecuada adaptación a la realidad con la que tenemos que aprender a convivir. No tendría sentido dedicar todos nuestros esfuerzos a proteger la salud física y olvidarnos de nuestra salud mental.