Tabla de contenidos
El Mundo Laboral: Jóvenes Sobradamente Preparados
Lo prometido es deuda, y haciendo caso a una de nuestras fieles seguidoras en Facebook, me voy a adentrar en el maravilloso y esperanzador mundo laboral que tenemos hoy en día y el tema de los jasp
Antes, nuestros abuelos, con una mano delante y otra detrás, viajaban a Suiza con el ánimo de encontrar allí un futuro. Hoy, son nuestros hijos, hermanos, amigos los que traspasan nuestras fronteras hacia cualquier parte del mundo buscando a alguien que se digne a darles una oportunidad.
JASP: Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados
En mi época se hablaba de los JASP, jóvenes aunque sobradamente preparados. De hecho, incluyo el anuncio que causó furor por aquel entonces para los más nostálgicos. La gran mayoría de nuestra juventud está tremendamente preparada; antes, a los 30, probablemente estabas casado y con alguna criatura a tu cargo, y ahora puede que sigas en casa de tus padres estudiando un máster y poniéndote al día con el chino.
Idiomas, informática, cursos de postgrado…, hasta es difícil que en tu currículum solo haya dos páginas. Se tiene tanta formación que ¡no cabe! Por no hablar de las entrevistas personales, si es que tienes suerte de tenerlas claro: “Estás demasiado formado para este puesto”, “Necesitamos a alguien con más experiencia” o “Queremos que la persona tenga un inglés nativo, también hable holandés, no tenga problemas para viajar y, ya puestos, que haga malabares con una mano…”
La Frustración y el Impacto Emocional
El problema de que todo esto se ralentice es la gran frustración que genera en esas personas que, con mucho esfuerzo, tiempo y dinero, han dedicado años y años a su formación con el objetivo de encontrar un puesto en el que se valore toda esa preparación que poseen.
Las noches sin dormir, la angustia, la ansiedad, la baja autoestima debido a las comparaciones y a pensar que uno no es suficiente, es fácil que en algún momento aparezcan. Por eso, es esencial rodearse de personas que te quieren, te apoyan y te animan a seguir. Las personas tóxicas, cuanto más lejos, mejor; y si éstas son familiares, y lógicamente no nos podemos distanciar, busca el descanso en los amigos o la pareja.
Vivir el Presente: No Esperes a Ese Trabajo
Vive el presente en la medida de lo posible, tu vida no empezará cuando encuentres ese trabajo que tanto buscas. Solo hay un momento, y es este. Así que intenta disfrutar de esa película que te gusta, de ese rato con los amigos o de ese momento en que estás sentado al sol.
El Valor de lo Innato y el Reconocimiento
Y lo más importante de todo: no permitas que nadie te haga sentir que no vales. No le des ese poder. La formación es algo que cualquiera puede adquirir con tiempo, pero hay habilidades que son innatas. Así que piensa en todas esas cosas buenas que tienes y que son solo tuyas, para las que seguramente no tienes ni que esforzarte.
Y no te olvides, no eres más ni menos por el trabajo o puesto que tienes. Eso no te define como persona. Mucho, mucho ánimo y estate orgulloso de ti. Te lo mereces.
Es innegable que el mercado laboral está cambiando y que los jóvenes hoy en día están más capacitados que nunca. La competitividad es feroz, pero también lo es el nivel de preparación de los candidatos. Las nuevas generaciones no solo buscan estabilidad, sino también un propósito y la posibilidad de crecer dentro de las empresas. Sin embargo, esta elevada formación no siempre es reconocida ni valorada de la manera que se merece. Muchas veces, las oportunidades de trabajo no reflejan el esfuerzo ni las horas invertidas en la educación, lo que genera una desconexión entre el potencial real de los jóvenes y lo que finalmente se ofrece.
Además, ser un joven profesional no solo implica tener un currículum repleto de logros académicos y habilidades técnicas. En el mundo laboral actual, también es necesario saber cómo vender esas habilidades y cómo adaptarse a los cambios constantes que demandan las empresas. Las competencias emocionales y la capacidad de resiliencia son igual de importantes que la formación académica. Si bien las universidades brindan los conocimientos técnicos, la experiencia en el campo y la inteligencia emocional se van forjando día a día, y eso también forma parte de la preparación que muchos jóvenes están alcanzando a través de diversas plataformas y programas de desarrollo personal.
