Cuidando la salud mental

La pandemia que aún estamos viviendo ha trasformado nuestra manera de vivir. El confinamiento, la diferencia a la hora de relacionarnos con los demás, la nueva normalidad…etc, son aspectos que traerán consecuencias y efectos psicológios en las personas. Superar el duelo por la pérdida de algún ser querido durante el estado de alarma, abordar el llamado «sindrome de la cabaña», el miedo y la incertidumbre ante la vuelta al trabajo, gestionar el cierre de un negocio, una situación de desempleo, la preocupación por nuestra salud física…son algunas de las complejas situaciones que muchas personas debemos afrontar y que van a requerir dosis altas de cuidados en el plano mental.

Debemos empezar por aceptar que las cosas han cambiado, quizás no para siempre, pero si por una larga temporada y aunque no nos guste la situación debemos aceptarla tal y como viene no asentándonos en la queja.

Es importante tratar de tomar conciencia de cuál es la situación real, sin alarmismos catastrofistas, como la mejor manera de empezar a ser resilientes y conocer las características concretas que tiene la nueva realidad a la que nos enfrentamos.

Debemos de tratar de aprender de experiencias vividas previamente para tomar conciencia de nuestras fortalezas y recursos asi como de nuestras debilidades, a la hora de hacer frente a las demandas de la nueva situación.

Es importante realizar tareas que nos mantengan en un nivel de actividad óptimo. Esto es fundamental para mantener el cuidado físico y emocional.

Por último, es preciso que actuemos con control, con responsabilidad, cuidándonos nosotros para también cuidar a los demás, pero debemos también cuidarnos emocionalmente. Solo así conseguiremos una adecuada adaptación a la realidad con la que tenemos que aprender a convivir. No tendría sentido dedicar todos nuestros esfuerzos a proteger la salud física y olvidarnos de nuestra salud mental.


Para un afrontamiento psicológico mas eficaz del covid-19

Ya han pasado unas semanas desde que empezó el confinamiento. Desde Cips Psicólogos queremos daros una serie de pautas para promover un afrontamiento psicológico más eficaz y adecuado en esta situación. Al igual que es importante cumplir todas las medidas de prevención para evitar la trasmisión del virus y proteger así nuestra salud física, creemos también que es importante velar por nuestra salud mental, y conseguir llegar al final del confinamiento con el mínimo coste emocional posible. Y todo esto depende de nosotros mismos.

Nos centraremos en 3 niveles:cognitivo, emocional y conductual.

A nivel cognitivo, es recomendable poner en orden toda la información que tenemos para ir aceptando poco a poco la situación de manera objetiva y gestionar nuestras emociones adecuadamente. Debemos prestar atención a nuestros pensamientos, tratar de identificar aquellos que nos generan malestar, reconocerlos y gestionarlos cuando sean intrusivos y distorsionados. Cuidado con los pensamientos que empiezan por «y si», porque todos ellos son irracionales, es decir, pensamientos sobre los que no tenemos ninguna certeza de que vayan a ocurrir. Hay que hacer una buena selección de los pensamientos que me van a servir para seguir adelante y los que no. Debemos también aprender a desechar algunos pensamientos. El objetivo es detectar los pensamientos intrusivos y racionalizarlos. Lo importante es vivir el momento presente, el aquí y el ahora. Centrarme en el hoy día. Cuestionar en todo momento la validez de nuestros pensamientos y tratar de buscar otros menos catastrofistas.

A nivel emocional, es importante identificar nuestras emociones y aceptarlas. Entender que son EMOCIONES NORMALES DE PERSONAS NORMALES EN UNA SITUACIÓN EXTRAORDINARIA. Tratar de no alimentarnos del miedo y la preocupación . Seleccionar la información que consumimos y compartimos, buscando siempre información oficial y necesaria. Para ayudar en  la gestión emocional también es recomendable compartir nuestras emociones con aquellas personas que nos puedan entender y calmar cuando nos sintamos más ansiosos. Pueden ser herramientas de utilidad para el alivio de los síntomas físicos, las técnicas de respiración relajada y relajación muscular.

A nivel conductual, es importante mantener las rutinas y los horarios.

1. Horarios de trabajo: Seguir trabajando, si es posible, desde casa y sino adoptar nuevas responsabilidades y tareas.

2. Horarios de descanso: Interrumpir lo menos posible el hábito de descanso y sueño que teníamos antes.

3. Horarios y hábitos de comidas: igual que el de sueño, interrumpirlo lo menos posible. Evitar comer de forma compulsiva y sin orden.

4. Horarios de higiene: Tratar de mantener una rutina lo más parecida posible a la que teníamos antes.

5. Horarios de ocio y tiempo libre: Incorporar en nuestra vida esas actividades que no teníamos tiempo a realizar.

En este punto también es muy importante mantenernos conectados. Es muy importante cuidar los vínculos. Somos seres sociales por naturaleza, necesitamos de los demás para identificarnos, construirnos y regularnos. Cuidar nuestras relaciones es de vital importancia siempre, pero en estos momentos de aislamiento va a ser más necesario.

En definitiva, es fundamental mantener el rumbo y no desorientarnos. Cuida tu salud mental.